jueves, 28 de junio de 2012

¿Filología o Traducción?

Alumno anónimo antes del examen
El día 25 de este mes tuvo lugar la parte escrita de la prueba de acceso a la Facultad de Traducción de Salamanca y, aunque no estuve allí para comprobarlo, estoy segura de que se repitió la escena de cientos de alumnos esperando para examinarse y temblando como flanes. Tampoco me cabe duda de que muchos sabían por qué estaban allí: quiero Traducción y no Filología. Al otro lado de la Plaza de Anaya, aguarda impertérrito un año más el Palacio, esperando recibir otros cientos de alumnos habituales que se dijeron: quiero filología y no traducción.

Esta entrada está dirigida a aquellos que duden, que necesiten aclarar sus ideas y que no tengan muy claro en qué se diferencian dos carreras que, más a menudo de lo que cabría esperar, se han considerado rivales la una de la otra. A continuación expreso una visión subjetiva sobre las diferencias entre Filología Inglesa y Traducción e Interpretación.

Dicha visión se basa en haber estudiado en la Universidad de Salamanca:
  • Filología Inglesa: 179 créditos aprobados, 121 pendientes (2,5 años cursados)
  • Traducción e Interpretación (inglés): 176 aprobados, 63 pendientes (3 años cursados).
Dicho esto, paso a explicar mi experiencia en ambas carreras en Salamanca (guía académica de Filología y de Traducción):

¿FILOLOGÍA O TRADUCCIÓN?

Práctica vs. Teoría
Para elegir, hay que plantearse en qué quiere uno centrar su atención: qué te gusta más, a qué te quieres dedicar, qué estás dispuesto a hacer, etc. Si te gusta...
  • La literatura y te gustaría estudiarla en profundidad (Teoría) --> Filología.
  • Si te atrae el mundo del lenguaje práctico y quieres saber cómo utilizarlo lo más correctamente posible para poder expresar una lengua A en una B --> Traducción

FILOLOGÍA:

En esta carrera encontrarás asignaturas como Historia de la Lengua Inglesa, Dialectología en Lengua Inglesa, Lingüística Inglesa, Fonética y Fonología Inglesa, Literatura Norteamericana hasta finales del siglo XIX, Poesía Norteamericana, Sociolingüística, Teoría de la Literatura, Lengua Española y Lengua Inglesa, entre otras. Queda claro, por tanto, que esta carrera proporciona un bagaje literario y lingüístico sin igual. Estudiar (no solo leer) a Byron, Shakespeare, Hemingway o Emily Brontë imprime carácter y, desde luego, cultura. Así pues, poco a poco uno va adquiriendo una visión completa del panorama lingüísitco y literario inglés durante las diferentes épocas históricas. Se trata de una carrera absolutamente teórica, es decir, de estudiar, y mucho.


Hay dos asignaturas que marcan una diferencia fundamental entre Filología y Traducción: Lengua Española y Lengua Inglesa.


  • Lengua Española: su estudio se aborda desde una perspectiva eminentemente teórica: sintaxis, morfología, teorías, definiciones, historia. En Filología se analiza el lenguaje, no se utiliza. Desafortunadamente, no se dedican ni horas ni mucho menos asignaturas a comprobar cómo se expresa el alumno, por lo que uno puede salir de la carrera sabiendo cómo se debe escribir pero no habiendo escrito lo suficiente. La prueba más evidente de que esta carrera es más teórica que práctica es lo que comenté en esta entrada del blog El Mal del Traductor: yo aprendí las diferencias entre "conque/con que" o el uso correcto de la puntuación o de las mayúsculas en Traducción y no en Filología. Sin embargo, aprendí lo que es la "proxemia" o las "galeradas" en Filología y no en Traducción.
  • Lengua Inglesa: al menos cuando yo lo cursé (aún era Licenciatura), utilizábamos un libro de texto al igual que hacíamos en el instituto. A medida que avanzaban los cursos la asignatura iba a dando lugar a subapartados dirigidos por diferentes profesores (uno para Listening, otro para Writing, otro para Reading y otro para Use of English...), lo que llevaba a no considerar la lengua inglesa como un todo sino como apartados prácticamente inconexos entre sí. Una vez más, el enfoque era sobre todo teórico incluso en las partes prácticas. Un ejemplo: en Writing "estudiábamos" las partes que "debía tener" un texto: cómo es conveniente escribir la introducción, el nudo y el desenlace de un relato; cómo se debe empezar y terminar una carta dependiendo de si es informal o formal, etc.


No quiero acabar la entrada sin tirar de las orejas a Filología en un aspecto para mí fundamental: la ausencia de exigencia a la hora de expresar los conocimientos tanto en inglés como en español. En los exámenes muchos profesores se daban por satisfechos mientras el fondo del contenido fuera correcto, dejando de lado la forma, el estilo e incluso la ortografía. 

Dicho esto, solo me queda por decir que creo que Filología y Traducción deberían ser complementarias (y me consta que somos muchos los que pensamos así). O bien introducir asignaturas de F en T, o de T en F, o hacer un grado mixto, pero creo que ambas se alimentan la una de la otra: la teoría no es nada sin la práctica, y la práctica es menos sin la teoría.


martes, 5 de junio de 2012

Bye bye, booth!

Este blog se llama Traducir&Co, y parte importante de ese "Co" es la interpretación, por supuesto. Apenas le he dedicado entradas a esta rama, lo cual no quiere decir que no ocupe una parte importante en mi vida. 


Último dibujito en cabina


Ya está. En un abrir y cerrar de ojos, se acabó. Se ha esfumado un momento tan fugaz como intenso. Es el momento de renunciar a una parte de esta carrera, de elegir uno de los dos caminos. Me despido de esas cuatro paredes que durante cuatro meses se han convertido en mis mejores aliadas: las que han guardado silencio cuando yo hablaba; las que me han oído y escuchado; las que han perdonado mis errores y falsos sentidos; las que han confiado a mí y me han apoyado. Aunque ya sabéis eso que dicen: nunca digas nunca jamás.



Como en la película Sliding Doors, me pregunto cómo habría sido mi vida si optara por ese camino que ahora abandono por mi otro amor, mi gran amor, la traducción. Me pregunto qué personas habría conocido, qué compañeros habría tenido, qué vivencias me habrían esperado... en definitiva, en qué me habría convertido. Ahora ante mí se abren las puertas de una importante decisión, la más crucial desde el punto de vista académico (y vital) que haya tenido que tomar hasta ahora.


Dejo a un lado un sueño que tuve, antes siquiera de sentir en mis carnes cómo era interpretar: "vestirme de intérprete" e imaginarme a mí misma entrando en el Palais des Nations mientras mis tacones negros de aguja resonaban en un edificio que parecía haber estado esperándome toda la vida.  Soy consciente de que no soy la primera ni la última que ha visto cómo se desvanecían sus sueños al toparse con una realidad que lejos está de aquella idílica referencia hollywoodiense de Nicole Kidman (que ha hecho tanto bien o tanto daño, según como se mire como Españoles en el Mundo). La elegante imagen de un/a intérprete en cabina no es un papel que cualquiera pueda asumir. Detrás de ese atractivo se esconde un trabajo impagable de documentación, unos nervios de acero y una sangre fría sin igual. "Lo que sale por tu boca es producto final", me dijeron. No sabía la importancia de esta realidad hasta que lo experimenté de primera mano. Ahora que lo he probado, puedo decir alto y claro que admiro a los intérpretes.

:-)
Para ser intérprete hay que tener los pies en la tierra, la cabeza en su sitio y toda la retahíla de expresiones idiomáticas que se puedan aplicar a los valientes y atrevidos. Por ello, quiero en esta entrada dar la enhorabuena a todos aquellos valientes que dieron/han dado/van a dar el paso de dedicarse a la interpretación. Ojalá logréis lo que os propongáis y disfrutéis por doble o triple partida de esta aventura diaria en la que os adentráis cada día. Me quedo con la miel en los labios, con la espinita clavada, pero respeto tanto esta profesión (más aún si cabe ahora que la conozco de primera mano), que prefiero pasarles el relevo a aquellos con auténticas aptitudes.



Keep boothing, mates!


Entrevista a Pablo Muñoz en Don de Lenguas

Por fin está disponible el vídeo que grabé de la entrevista a Pablo Muñoz en el programa Don de Lenguas (Radio Universidad de Salamanca), ¡Espero que lo disfrutéis! Los entrevistadores somos Alejandro González Amador y una servidora :-)



Algunas de las preguntas que se formularon durante esta entrevista fueron...

- ¿Crees que estarías donde estás si Nintendo no hubiera contactado conmigo?
- ¿Qué hace que un traductor tenga grupis?
- ¿Cómo es tu día a día?
- ¿Tienes miedo de dejar de estar en la cima? ... ¿Estás en la cima?



Una entrevista muy especial para todos, por diferentes razones ;-)

De izquierda a derecha: Pablo, Alejandro, yo, Marina y Bárbara (compañeras de facultad)

viernes, 1 de junio de 2012

¿Cómo es un curso de Pablo Muñoz?


¡Hola a todos! Dedicaré esta entrada a hacer una pequeña reseña del curso que tuvo lugar el pasado sábado 26 de mayo en Valencia, organizado por Interpunct e impartido por Pablo Muñoz.

Se trata de la tercera edición de este curso (aquí podéis informaros sobre la primera y aquí sobre la segunda) y creo que no será la última. No me extraña que haya tenido tanto éxito puesto que son ocho horas superintensivas en las que se trata sobre temas muy diversos: subtitulado, caracterización, testing, etiquetas, revisión... pero puesto que Eva explicó perfectamente en su entrada lo que se aborda, yo hoy me centraré en un aspecto más "profundo".

¡Que no, que no! ¡Que el curso estuvo bien!
Los que seguís mi blog sabéis que soy partidaria de los cursos antes, pero después de cursar este os animo más todavía a vivir esta experiencia. Ocho horas pueden parecer pocas, pero os puedo decir que no es solo lo que se aprende (que es muchísimo) sino lo que se siente. Personalmente, el momento del curso que más me marcó fue en el que, siguiendo unas simples indicaciones, pudimos ver en pantalla el resultado de nuestra traducción. Es una sensación indescriptible para un estudiante. Puedo aseguraros sin exagerar que se me hizo un nudo en la garganta al ver cómo Samus parecía actuar al son de mis palabras. Es la aplicación práctica de toda la teoría que aprendemos en la carrera; ¡es el empujón que una necesita!

Esta entrada tiene, además, una segunda intención. Quiero dedicarle esta entrada precisamente a Pablo, el profe, una persona absolutamente excepcional que de una manera u otra ocupa una parte importante en la vida de muchos traductores. Por un lado, todo estudiante que empieza a descubrir las maravillas de este mundillo se topa con él antes o después, ya que su blog es una importante referencia (de hecho, ¡enhorabuena por tu 5.º puesto en el ranking!). Por otra parte, es un motivador nato y gracias a él muchos salen de dudas y resuelven sus problemas. No todos los días se está en contacto con alguien que da tanta positivismo sin esperar nada a cambio, que dedica horas a preparar presentaciones con el objetivo de despertar una sonrisa en los estudiantes de una sala, que siempre está dispuesto a ayudar a cualquiera, conocido o desconocido. Eres un ejemplo a seguir para los que empezamos y una referencia para los traductores establecidos. Por todo esto y mucho más, gracias, Pablo. :)

En resumen... ¡Supero el 9,9 que le daba Eva y le pongo el 10 a este curso!