jueves, 26 de julio de 2012

En dos palabras: in-traducible

En noches como esta, ojalá fuera poeta. 


Patio Chico

Paseando por el Patio Chico en una noche de reflexiones, mi amiga y yo decidimos recostarnos en un banco, al pie de la Catedral Vieja, junto a la Torre del Gallo. No veo las estrellas, por alguna razón. De repente, empiezan a caer las gotas de lluvia de una tormenta que parecía haber pasado ya. Ahora entiendo lo de las estrellas. En lo que dura un relámpago, decidimos quedarnos un rato más. Aún recostadas, abrimos nuestros paraguas bajo la versión real del cielo de Salamanca.



Cuando la lluvia ya no perdona, decidimos seguir paseando hacia la Plaza de Anaya. Está vacía y silenciosa, pero comienzan a oírse unas voces procedentes del Palacio Anaya (Facultad de Filología). Un quejío rompe el silencio. Nos paramos. Un gitano entona, se oye una guitarra y resuenan las palmas de los que le acompañan. Mientras, los truenos añaden dramatismo a la ya de por sí triste letra. Ensordece el silencio cuando deja de cantar. Las almas se encogen y el olor acompaña: huele a tierra mojada y a corazón empapado. Retoma su cante. Una mujer aparece de detrás de una de las columnas ataviada con un vestido negro hasta el suelo, y comienza a bailar al son del flamenco y de la voz del gitano. Los relámpagos iluminan sus movimientos redondeados como si estuviera en un escenario. Mi amiga y yo sonreímos y nos miramos con los ojos húmedos y con un nudo en la garganta: somos conscientes de estar viviendo un momento mágico, inolvidable, indescriptible, de esos que te hacen seguir amando España, pase lo que pase. Decidimos seguir paseando, no sin antes reparar en lo precioso de la lluvia cayendo ante el foco que ilumina la Catedral Nueva. El cielo centellea morado y azul, con relámpagos de formas imposibles. De fondo, se sigue escuchando la voz del gitano al igual que se oyen las voces en un recuerdo lejano.




Nos sentimos impermeables, aunque nuestra ropa no diga lo mismo. Llegamos a la Plaza Mayor, dorada como siempre y mojada como nunca. La tormenta ruge y la gente ríe e intercambia miradas de diversión. Las terrazas conservan aún los vasos y platos de una cena reciente. Rezuman agua. Una pareja decide colocar una mesa y dos sillas bajo uno de los arcos de la Plaza y pide una botella de un vino blanco que parece dorado por la luz. Alzan las copas y brindan, con una sonrisa de oreja a oreja: por una de las noches más bonitas de los últimos tiempos. Se abrazan, se besan y vuelven la mirada a la Plaza.




Y llego a casa, ansiosa por plasmar en palabras estas sensaciones mías, aunque consciente de que no iba a ser capaz de definir la magia de esta noche porque desconozco cómo hacerlo. Tengo en mi memoria intacta una imagen inolvidable que soy incapaz de reproducir. Si ni yo, que lo he vivido, puedo expresarlo... ¿Quién traduce, entonces, los recuerdos? ¿Están atrapados en la mente de los que no somos poetas? No es posible, es imposible.
"En dos palabras", es in-traducible.

martes, 24 de julio de 2012

¿Cómo hace amigos un traductor?

Hay algo que me preocupa desde hace tiempo. Si hacemos una radiografía de la rutina de un traductor a tiempo completo, obtendríamos algo así:

                  
                Trabajando/estudiando

Tiempo de ocio (Facebook, Twitter...)



Aunque esta rutina está sujeta a muchísimos factores (tener un empleo de media jornada o hacer deporte, por ejemplo), hay que admitir que este panorama no es muy alentador cuando te recuerdas a ti misma de pequeña diciendo que querías ser bióloga marina para estar en contacto con la naturaleza, al aire libre y jamás bajo una luz de oficina ni ante un ordenador. Pero así son las pasiones, ¿no? A algo hay que renunciar para hacer lo que realmente a uno le gusta. (Aprovecho para dar a conocer aún más el documental "The Cove", un antes y un después en cuanto a la lucha contra la caza de delfines en Japón).



A lo que iba. Hoy mismo otra bloguera escribió esta interesante entrada sobre los pros y los contras que tiene estudiar un master online. La entrada en cuestión me vino que ni al pelo, ya que la posibilidad de cursar el METAV me ronda la cabeza desde hace ya tiempo. Sin embargo, y como ella bien señala entre los contras en su entrada, hay algo que me echa para atrás: la vida social.


Durante la carrera, la imagen del estudiante de traducción se asemeja a la radiografía expuesta arriba, con la importante diferencia de que, llegado el momento, puede desconectar y salir con amigos y compañeros de clase a echarse unas risas, ir de tapas o salir por la noche de fiesta. Sí, es la vida universitaria, pero... ¿qué ocurre cuando esa etapa es acaba? Más allá de las dudas existenciales de "qué hago con mi vida", cuando una empieza a barajar la posibilidad de seguir estudiando (pero esta vez online), se plantea adónde irá a parar su vida social. 


Lo sé, lo sé, existe Twitter, Facebook, Linkedin... pero creo que sabéis a lo que me refiero. Hablo de la sensación de soledad que posiblemente le sobrevenga a alguien acostumbrado a estar rodeado de gente, de ese choque que supondría no tener un contexto más allá de las cuatro paredes de tu casa, donde se desarrollaría tu actividad profesional y social. Así que os planteo la siguiente pregunta, a la que seguro que muchos tendréis la respuesta, ya que os dedicáis a jornada completa a la traducción: ¿Cómo hace amigos un traductor? ¿Cómo habéis conseguido mantener viva vuestra vida social? 

¡6 meses de Traducir&Co! Novedades + sugerencias

Medio año no da para
una tarta (ver final de
la entrada*)
Hace unos días Traducir&Co cumplió medio añito de vida y poco a poco he ido realizando algunos cambios en el blog, con la intención de mejorar su diseño, y darle un toque más atractivo. Además, al final de esta entrada os propongo cuatro simples preguntas (sí, a vosotros, da igual si sois nuevos lectores o me seguís desde hace un tiempo) con el objetivo de saber lo que pensáis y escuchar vuestras sugerencias.

A continuación hago una pequeña lista de los cambios/novedades que he ido añadiendo al blog, y también menciono los nuevos perfiles que me he ido creando en las redes sociales.

Cambios y novedades en Traducir&Co
Hasta mi mesilla parece interesante
con Instagram
  • El cambio más notable es que he comprado un dominio .com para albergar mi blog de blogspot. Lo hice a través de RedCoruna. Me cuesta 10,03 € al año.
  • Me gusta cambiar de aspecto de vez en cuando, y la mejor manera que he encontrado es a través de los iconos de "sígueme en Facebook y en Twitter" (a la derecha). Las dos páginas mejores que he encontrado hasta ahora han sido IconBug y IconFinder, que están repletas de iconitos originales y divertidos.
  • He creado mi propio mi propio perfil en about.me (en inglés)
  • En la barra de navegación superior, he añadido una pestaña con un enlace directo a mis fotos en Flickr, de mis diversos viajes por Europa.
  • Estoy modificando mi perfil en LinkedIn (en proceso) para darle un aire más profesional, algo que encuentro difícil cuando mi experiencia profesional se reduce a la enseñanza, y no directamente a la traducción.
  • Me he creado un perfil en Pinterest (en proceso) para compartir fotos mías y de los demás, generalmente modificadas con Instragram, ese programa que parece convertir en interesante todo lo cotidiano tan solo añadiendo un filtro. 

¿En qué puede mejorar Traducir&Co?



Dicho esto, ahora me gustaría contar con vuestra participación de la siguiente forma: a continuación os planteo cuatro preguntas sobre el diseño del blog. El objetivo es, por supuesto, mejorar los aspectos más flojos y escuchar las sugerencias que podáis tener. Allá van:



  • ¿Qué pensáis del color de fondo (rojo)? ¿Es demasiado chillón?
  • ¿Está el blog excesivamente cargado con imágenes?
  • ¿La fuente principal (título del blog y de las entradas) es agradable a la vista? ¿Es legible, o sería mejor algo más "serio"?
  • ¿Es clara la columna de la derecha, o está muy cargada con contenidos?


Muchas gracias a todos de antemano. Por supuesto, si tenéis alguna sugerencia aparte de las preguntas que planteo, por favor, no dudéis en exponerla aquí. Entre todos podremos conseguir que este blog cumpla un año con un diseño en el que hayáis participado vosotros, los lectores. (Y ya de paso, compramos una tarta en condiciones, ¡¡que repartir la magdalena entre 23.000 visitantes no iba a ser fácil!!).
*Esto ya es otra cosa



viernes, 13 de julio de 2012

Examen Trinity College: Nivel 12

El examen Trinity tiene una validez internacional (aunque es poco conocido), y evalúa la expresión oral del candidato. En España, un país con cero interés en las destrezas que se alejan del papel, un título como este reúne todo lo que se pide, y nunca se enseña: fluidez, corrección, pronunciación adecuada, etc. Todo ello a través de las diferentes fases del examen, que paso a explicar a continuación:

TRINITY COLLEGE LONDON: NIVEL 12 (nivel máximo)
Tiempo total del examen: 25 minutos



  • PRIMERA PARTE. Presentación formal de un tema preparado por el candidato (5 minutos): aquí cada uno elige el tema que prefiera, con el que se sienta más a gusto, identificado, etc. En mi caso, adivinad qué escogí... ¡Pues sí! Hablar sobre Traducción e Interpretación, de las diferentes disciplinas que cubre la carrera y, a su vez, las ramas más comunes de cada una de ellas. Lo importante en esta parte es involucrar al examinador, hacerle partícipe a través de gestos, contacto visual, e incluso alguna pregunta (aunque eso es después, así te aseguras su atención). Los niveles inferiores suelen traer una cartulina preparada con fotografías y palabras clave para ilustrar el tema, pero a este nivel no es necesario, así que yo me he plantado con una hoja en blanco (era demasiado complicado llevar la pizarra, si no, lo habría hecho) y he ido a escribiendo a medida que hablaba, para no dárselo hecho de principio.

  • SEGUNDA PARTE. Discusión liderada por el candidato sobre el tema que acaba de exponer (5 minutos): El examinador deja total libertad para escoger por dónde llevar el debate. En mi caso, lo inicié preguntándole qué opinaba de la traducción automática (tipo Google Translate), y a partir de ahí, él iba proponiendo ideas que yo podía (o no) rebatir. Esta parte es bastante subjetiva, ya que todo depende del tema y cómo quieras enfocarlo.

  • TERCERA PARTE. Tarea interactiva (5 minutos): el examinador expone una idea (a este nivel, suele ser polémica) y te encarga a ti de que la conversación a partir de su tema fluya, es decir, hay que intentar sacar de qué hablar sobre el tema en cuestión. En mi caso, me ha dicho que no tenía muy clara su postura acerca de los hallazgos médicos que permitirían al ser humano vivir más allá de los 100 años. En ese momento, y aunque podría haberlo enfocado mejor, he empezado a hacerle preguntas tipo: "¿Qué llevaría a alguien querer vivir más de 100 años?", y según su respuesta, iba haciéndole más preguntas. 

  • CUARTA PARTE. Parte de escucha (3 minutos): En esta parte el examinador lee tres extractos, todos ellos con un vocabulario muy enrevesado para, seguramente, comprobar que el candidato sabe quedarse con los puntos clave (aunque no entienda todo).
        • Me ha leído un extracto que tenía que terminar con unas pocas palabras (tipo acabar la frase)
        • Lo mismo
        • Me ha leído otro texto breve al final del cual me ha hecho una pregunta, que podía ser sobre el contexto ("¿Dónde se desarrolla esta conversación?") o sobre los personajes ("¿Cuántos y quiénes aparecen?").

  • QUINTA PARTE: Conversación sobre dos asuntos a la elección del examinador (6 minutos). Esta última parte sirve para comprobar la fluidez y para asegurarse de que el candidato sabría mantener un diálogo con un tema no elegido por él. En mi caso, me ha preguntado por:
        • La igualdad entre hombres y mujeres: la situación actual en España.
        • Un tema delicado, más aún teniendo en cuenta que él iba en silla de ruedas: la accesibilidad en España y la (des)igualdad.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Esto es, a grandes rasgos, un examen nivel 12 del Trinity College. Cada parte va introducida por la explicación del proceso que se llevará a cabo. Yo, personalmente, solo me había preparado el "topic" (punto 1), así que me ha venido de perlas que me fuera diciendo qué íbamos a hacer a continuación. La parte que más me ha costado (y así se ha reflejado en la nota) es el listening y el interactive task.

Aquí os dejo algunas fotos que le he hecho al librito que explica el nivel, y luego están las tablas con las equivalencias:
Explicación nivel 12 (I)
Explicación nivel 12 (II)

martes, 10 de julio de 2012

¿Por qué estudiar en Salamanca y no en otra ciudad?

Plaza de Anaya, donde están Filología y Traducción (únicas dos carreras situadas aquí)

Ante la pregunta de una estudiante que ha aprobado el examen de acceso tanto en Salamanca como en otra ciudad, se me ha ocurrido escribir una entrada haciendo una breve reseña de las razones por las que personalmente elegiría Salamanca y no otro lugar:

  1. La calidad de la enseñanza es exquisita en general, de ahí su gran prestigio. El plan de estudios es muy variado y especializado. Asignaturas que en otras carreras se ofertan de manera conjunta, aquí se tratan de forma individual (hay una asignatura para subtitulado, otra para audiodescripción, otra para textos turísticos, jurídicos, localización, audiovisual en general...)
  2. Si quieres cursar el itinerario de interpretación, saldrás con una preparación incomparable (más info aquí). (El de traducción también, claro).
  3. El Erasmus está casi asegurado, porque somos tan pocos cada año (75) que casi todo el mundo se asegura una plaza, a unos destinos muy atractivos (consultarlos aquí).
  4. La dimensión de la ciudad te da para hacer de todo sin gastar en transporte, sin perder tiempo, y encima el emplazamiento de la facultad es el mejor (la Plaza de Anaya).
  5. Todo es más barato que en otras ciudades.
  6. La fiesta está asegurada, hay muchos guiris de todo el mundo y las calles son mucho más seguras que en otras grandes ciudades). Ah, y no tendréis que moveros para vivir la Nochevieja Universitaria :-)
Estas son algunas de las razones (de peso, en mi opinión) que me llevarían, en caso de tener que elegir, a decidirme por Salamanca. Que lleve viviendo en ella 22 años y pico no quita que la elegancia, su majestuosidad, sus calles, callejuelas, rincones y vistas hagan que una pierda el sentido.
En verano, la piedra de Villamayor refleja el resplandor del sol convirtiendo la ciudad en un espacio dorado y mágico. En invierno, la calles se convierten en un espectáculo, especialmente de noche, cuando la niebla baja y todo parece sacado de un escenario de la Edad Media.



sábado, 7 de julio de 2012

¿Se puede ser traductor de videojuegos sin jugar a videojuegos?

Esta de la izquierda fue mi primera consola: la Game Boy Color (1998). Tan solo ver las letras de colores me hace recordar aquel sonido que anunciaba el principio de varias horas de diversión y que ahora ya se ha convertido en emotivo. En esta maquinita jugué, entre otros, al Pokémon Amarillo recorriendo junto a Ash los gimnasios de todas las ciudades, gananado medallas, subiendo de nivel, e intentando saber, a través de las revistas, cómo subir de nivel a los pokémon que solo lo hacían al pasarlos por el Game Link (un cable). Ah, por cierto, nunca lo conseguí.






Tres años después me regalaron la Game Boy Advance (2001), en la que trasteé con juegos como la Game Boy Camera. Sabiendo cómo han evolucionado los gráficos, me parece increíble que en algún momento pudiera considerar las fotos que salían de este juego como "de buena calidad". Sea como sea, este fue uno de los cartuchos que más utilicé en su momento.

La siguiente consola que me regalaron fue la Game Boy Advance SP (2003), en la que recuerdo haberme pasado tardes enteras jugando a The Legend of Zelda: Link's Awakening. Las rupias, el escudo, las espadas, las caracolas, las olas del mar... Fue uno de los juegos que más me ha gustado, y aunque lo presté hace más de una década y sigo esperando que me lo devuelvan, permanece en mi memoria. Sniff.



Entre unas Game Boys y otras, llegó a mi vida la PlayStation (1), en la que jugué a todas las ediciones de Spyro y también a Crash Bandicoot, Rayman, Gran Turismo (la demo gratuita solo, suficiente para darme cuenta de que me gustaba elegir el coche que chocarme con las paredes, digo... conducir), Sonic, Warioland, Super Mario o Tekken 3. Por otra parte, recuerdo haberme ido a jugar a la Nintendo 64 (concretamente al Mario 64) a casa de una amiga, en aquellos tiempos en los que las dos flipábamos con los gráficos (ahora se ven "cuadradotes" pero entonces parecían redonditos redonditos).





Además de todo esto, habría que sumar todos los juegos de ordenador (los Sims [1, 2, 3...], algunos de Pixar, el Rey León, así como los CD de revistas que aunaban más de cien juegos (la mayoría demos). Mención especial para "Hugo", uno que nunca he vuelto a encontrar ni siquiera como referencia en ninguna web (con él mi madre y yo aprendimos muchísimo inglés, especialmente todo lo relacionado con Halloween. Tenía gráficos que parecían del Paint, pero era hasta tierno, el muchacho).


En definitiva, se puede decir que en su época jugué, pero ya no. No he tocado Metal Gear Solid, Final Fantasy, Tomb Raider, Grand Theft Auto, Metroid, Donkey Kong, Street Fighter...Dicho esto... me pregunto si mi perfil me permitiría ser (buena) traductora de videojuegos.


Por un lado, me planteo que, al igual que un traductor jurado no tiene por qué haberse "criado entre leyes", ni haber leído el Derecho Romano en su tiempo libre cuando era niño, un traductor de videojuegos puede ser igual de bueno habiendo jugado que sin haber jugado. El traductor se hace y no nace, así que no hay por qué haber jugado muchísimo para ser un traductor de calidad.
Por otro lado, sin embargo, la experiencia es un grado, por lo que probablemente un traductor que haya jugado a diferentes tipos de juegos tendrá mucha más soltura a la hora de traducir. Aun así, esa soltura se puede adquirir, igual que se adquieren los conocimientos poco a poco al elegir una rama de la traducción (médica, técnica, literaria, jurídica...). 

¿Qué pensáis vosotros?¿Todos los traductores de videojuegos habéis tenido una gran experiencia en este campo, o algunos habéis ido adquiriendo a posteriori ese "bagaje"? ¿Puede un traductor llegar a ser el mejor en un campo en el que parte de cero?





miércoles, 4 de julio de 2012

¡Tengo mono!

Apenas hace dos semanas desde que acabé los exámenes y ya empiezo a tener hambre¡Mi cuerpo empieza a pedirme traducir de nuevo! Pero por el momento tendrá que esperar. Actualmente estoy trabajando durante unas semanas fuera de España en algo que no está relacionado con lo mío. A pesar de las inmensas ganas de comenzar mi andadura en el mundillo de la traducción, soy consciente de que esta situación se repetirá más de una y más de dos veces: trabajar en algo que no es lo mío "mientras" encuentro mi lugar en el mundo profesional al que realmente quiero pertenecer. Ese momento podrá tardar más o menos, pero nunca desviaré mi atención para poder conseguir mis objetivos.


¡Tengo mono! A finales de septiembre comenzaré mi último año de carrera, un período en el que seguramente aprenda más que hasta ahora porque no compaginaré los estudios con el trabajo, y por tanto podré dedicarle todo el tiempo que se merece. Además, cursaré optativas que están directamente relacionadas con el ámbito en el que quiero trabajar: la traducción audiovisual. La parte negativa de probar por primera vez algo a lo que (no sé cómo) sé que me quiero dedicar, es que tengo mil preguntas: ¿y si no me gusta? ¿y si no es lo que esperaba? 
Pero ya sabéis: quien no apuesta, no gana, y yo estoy dispuesta a apostarlo todo. Voy a pisar todo lo fuerte que pueda, voy a dar lo mejor de mí, voy a ir a por todas. En resumen, voy a jugar mis mejores cartas.