martes, 26 de marzo de 2013

"Los 10 mandamientos del traductor emprendedor" (Elena Fernández, #eneti2013)

En el ENETI de este año hubo muchos ponentes que trataron temas muy diversos (este es el programa): la investigación en la traducción, traducción de videojuegos, facturación, el traductor autónomo e incluso sobre la traducción del porno. Para saber lo que se dijo en cada una de ellas podéis leer la entrada de Iris o la de Rafa (o buscad el hashtag #eneti2013).

Yo, por mi parte, he decidido centrarme en el blog en una de las que más me gustó: "Los 10 mandamientos del traductor emprendedor", a cargo de Elena Fernández Luna, de Trágora Formación (que por cierto, ¡me tocó un curso de 40 horas con ellas! =) La ponencia ("la charla") comenzó con un mensaje claro: "Estoy harta de la negatividad". Con estas palabras logró captar nuestra atención rápidamente, porque todos abrimos los ojos como platos ante una persona dispuesta a darnos esperanza, partiendo de su experiencia al crear una empresa con unas compañeras de clase "sin dinero pero con actitud".

Los diez mandamientos del traductor emprendedor (o, como dijo ella, "los 10 consejos que os doy") son los siguientes (podéis ver la presentación aquí):

Imagen vía @yoriento
  1. Sentirás pasión por lo que haces: Elena nos hizo a los 400 presentes plantearnos qué estaríamos dispuestos a hacer el resto de nuestra vida... sin que nos pagaran: uno no puede emprender con la idea de hacerse rico, porque entonces ya fallan las bases de la motivación.
  2. No serás víctima, serás responsable: Ya basta de buscar culpables, busquemos soluciones (muy en la línea de lo que decía hace poco Pablo Muñoz en su entrada "si la has cagado, reconócelo" y en una entrada más antigua: "no seas solo traductor: sé solucionador de problemas").
  3. No tendrás miedo: NO al "no puedo" y a autocompadecerse (como en la imagen). Creo que fue en este punto en el que nos planteó una idea que, quizá por difícil, revolucionó la sala: "os propongo que no os quejéis durante (solo) un mes".
  4. Tendrás los pies en el suelo y la cabeza en las nubes: "Ya que piensas, piensa a lo grande". Emprender no es tirarse a la piscina sin agua (ingenuo) sino ser realista pero soñador al mismo tiempo.
  5. Abandona tu zona de confort: Elena nos propuso a los asistentes hacer cada día algo nuevo, y si no nos gusta, mejor. Es la única manera de aprender a salir de nuestra burbuja y enfrentarnos a lo que, dentro de poco, será el pan de cada día: lidiar con cosas que, nos gusten más o menos, son cosa nuestra.
  6. Saldrás de tu zulo: tenemos que hacer un fichaje nuevo cada 30 días. Al cabo de un mes tenemos que haber conocido a una persona que merezca la pena, con la que estemos a gusto, que sea interesante y nos aporte lo que nos conviene. Para ello, hay que seguir el punto 5, claro. En casa no vamos a conocer a nadie.
  7. No dejarás de formarte e informarte: Hay que estar al día. Cuando más tiempo tengamos, más tiempo tenemos también para aprender y refrescar nuestros conocimientos. Que cuando nos pregunten "conoces la herramienta X" podamos contestar "sí" con la cabeza bien alta.
  8. Tendrás una marca personal: (lo que dicen de ti cuando no estás) Diferénciate. Que sepan quién eres y qué haces.
  9. Amarás a tu competencia: Que haya más personas que hacen lo mismo que tú (no "traducir" sino incluso traducir lo que tú traduces) es siempre positivo: puedes aprender mucho. No veas como una amenaza que existan más profesionales dedicados a tu (futuro) campo. Hay trabajo para todos.
  10. No pensarás, harás: De nada sirve proponerse nuevos retos si luego no los llevamos a cabo.

¡Pega el salto!

Como veréis, esta ponencia nos recargó las pilas y se ganó unos aplausos que duraron más que de costumbre. ¡Espero haber transmitido fielmente el espíritu de la charla!

viernes, 15 de marzo de 2013

¿Qué herramienta TAO utilizas y por qué? (Encuesta)

SOLO para profesionales (no estudiantes)

¡Hola!
Estamos haciendo este miniestudio para las prácticas de la facultad y mi compañera Bárbara y yo estaríamos muy agradecidas si os tomarais dos minutillos para realizar esta encuesta :-D

(PLEASE)


Hoy vengo a pediros un pequeño favor a los traductores profesionales: ¿podríais dedicar 2 minutos a rellenar esta encuesta sobre herramientas TAO en vuestro día a día?

La encuesta en cuestión (nunca había reparado en la construcción tan curiosa de esa frase) es esta

ACTUALIZACIÓN:
RESULTADOS (APROXIMADOS):


Ya tenemos los resultados, aunque ha habido un problema inesperado: de las 194 respuestas, solo podemos tener acceso a 100 dado que no tenemos la cuenta Premium sino la básica :( En cualquier caso, estos son los resultados "aproximados":
La mayoría de los usuarios utiliza SDL Trados, seguido de MemoQ y «otros» (mayoritariamente Wordfast). La razón de por qué los encuestados utilizan su herramienta TAO es fundamentalmente porque sus clientes así lo requieren, sumado al hecho de la compatibilidad de formatos y la interfaz intuitiva. Una mayoría absoluta usa Windows como sistema operativo y también destacan en número los que hacen uso tanto de las memorias como de las terminologías —y no solo de una de las dos—. En cuanto a cómo aprendieron los usuarios a manejar las herramientas, más de la mitad lo hizo por su cuenta. En las terminologías, los campos que más se suelen añadir son término origen y destino, seguido de contextos y anotaciones. Más de la mitad de los encuestados adquirió la licencia mediante compra y, menos de un cuarto, de manera gratuita. Las herramientas más útiles de la herramienta TAO son, casi en la misma medida, las memorias en servidor, la posibilidad de añadir comentarios, el control de cambios, los paquetes de retorno/proyecto. Los encuestados utilizan las herramientas TAO para «cualquier tipo de texto» (técnico, jurídico, de divulgación…) aunque solo un 3 % recurre a ellas para los literarios. Por último, los aspectos que los usuarios mejorarían de su herramienta serían la compatibilidad con otras herramientas, la capacidad de trabajar con todos los formatos, velocidad y un mejor sistema de creación de terminologías, entre otras opciones.

Gracias a todos por vuestra participación =)

miércoles, 13 de marzo de 2013

Entrevista a David González-Iglesias, el traductor de la biografía de Steve Jobs



David González-Iglesias González es licenciado y Doctor en Traducción e Interpertación por la Universidad de Salamanca con una tesis doctoral sobre el subtitulado de series estadounidenses de televisión. Además de ser el creador del programa de análisis de subtítulos "Black Box", es el traductor de obras como Steve Jobs: la biografía y Lost: Enciclopedia oficial de “Perdidos”

David, ¿puedes resumir tu trayectoria profesional?

Empecé a trabajar con unas prácticas de traducción en la Facultad de Biología en 2005 y después en el Colegio de Médicos en 2006. Después de acabar la carrera en 2007 empecé los cursos del plan antiguo de doctorado y conseguí un contrato FPI de la Junta de Castilla y León para escribir la tesis, que acabé en septiembre de 2012. De forma paralela, he traducido para diferentes instituciones y editoriales, y en la actualidad trabajo como profesor de inglés en el Servicio Central de Idiomas de la Universidad de Salamanca.


Hiciste la carrera en Salamanca y pasaste de alumno a profesor ayudante en un par de años ¿Qué funciones desempeñaste durante tu estancia profesional en la facultad?

El contrato como Personal Investigador en Formación que me concedió la Junta de Castilla y León para escribir la tesis incluía la posibilidad de impartir docencia en los dos últimos años, y tuve la suerte de participar en las clases de Lengua Inglesa y de Traducción Audiovisual. En esta última asignatura me encargaba de algunas de las partes prácticas en torno al subtitulado, el doblaje y la voz superpuesta. En este sentido, es de destacar y agradecer lo mucho que el Departamento cuida a sus doctorandos contratados, puesto que por una parte les ofrece la posibilidad de tener contacto directo con la docencia de las disciplinas que les son afines, pero por otra se respetan al máximo sus horarios y disponibilidad, al contrario de lo que ocurre en muchos otros departamentos de la Universidad.


Desde esa perspectiva, ¿cómo valoras el plan de estudios de la Facultad?

El plan de estudios de Traducción ha cambiado mucho con la llegada del Grado. Cuando yo estudié, casi la mitad de los créditos eran de Libre Elección (142 del total de 300), con lo que los alumnos contábamos con una gran libertad para organizar los años de la carrera como mejor nos pareciera. Ahora, la lástima es que no se pueden elegir materias que no sean “básicas”, con lo que no se puede profundizar según los intereses de cada cual. Una cosa que sí me parece muy positiva en el enfoque que se tiene de la carrera en nuestra Facultad es que se trata de una formación muy práctica y que a mi juicio prepara muy bien a los alumnos para la vida profesional que viene después.


Tu tesis sobre subtitulación te ha valido el título de doctor de Traducción por la USAL. ¿Podrías comentar más a fondo en qué consistió tu investigación, qué objetivos tenías y de dónde surgió la idea?

El objetivo principal de mi tesis era el de averiguar si los parámetros de los subtítulos que se acaban comercializando en España se corresponden realmente con lo que se predica desde el ámbito de la investigación en traducción audiovisual. La investigación propiamente dicha consistía en extraer los subtítulos de varias series de televisión en DVD emitidas originalmente entre los años 2000 y 2010 y analizarlos con un programa específico para observar las tendencias de dos parámetros fundamentales: la velocidad de lectura y las pausas entre subtítulos. La idea surgió después de ver algunos capítulos subtitulados de Lost y observar que muchos de los subtítulos iban mucho más rápido de lo que parecía razonable.



También eres el creador del programa de análisis de subtítulos “Black Box”

Black Box es un programa en el que introduces un archivo de subtítulos y este te informa de los diferentes parámetros técnicos de cada uno de los subtítulos que lo integran. La idea surgió a partir de la observación de que los diferentes programas profesionales de subtitulado que se emplean en la industria audiovisual en la actualidad analizan de formas diferentes un mismo subtítulo, y era necesario contar con una herramienta con la que nosotros mismos fuéramos conscientes de cuáles eran los criterios de análisis que se aplicaban. La codificación del programa la llevaron a cabo dos informáticos, y su creación fue posible gracias a la colaboración de muchas personas, como los integrantes del Grupo de Investigación de Excelencia GR277, que contribuyó en su financiación, o los profesores Jesús Torres del Rey y Lucía Morado, que desempeñaron una función esencial en su localización. Además, es un programa de libre distribución que se puede descargar en http://sourceforge.net/projects/usalblackbox/


Además, Blackbox es una herramienta traducida a varios idiomas por alumnos de la propia facultad, ¿verdad? ¿En qué idiomas está disponible? ¿Cómo fue la experiencia?

Sí, el programa está localizado en estos momentos al inglés, italiano y polaco, por alumnas de la Facultad y nuevamente gracias a los programas de prácticas del Grado y Máster. Existen algunas localizaciones más que son todavía un proyecto, al francés, alemán, árabe y euskera. La experiencia ha sido muy positiva, y espero que lo siga siendo en el futuro.


Además de todo esto, eres el traductor de la famosa biografía de Steve Jobs, a cargo de Walter Isaacson. Estoy segura de que somos muchos los traductores que lo hemos tenido en la mano y nos hemos preguntado cuánto se puede tardar en traducir un texto tan extenso. ¿Tuviste que negociar el plazo con la editorial, dado que salió poco después de que muriera Jobs? ¿Pudiste compaginar esta traducción con algo más o tuviste que dedicarte de pleno a ella?

El encargo del libro de Steve Jobs me llegó a través de un gestor editorial con el que he trabajado en proyectos para diferentes editoriales, lo que significa que nunca tuve contacto directo con Debate, que es quien publicó finalmente la biografía. Fue un libro que hubo que traducir con un ritmo muy acelerado porque llegó mientras Steve Jobs todavía vivía, aunque se encontraba ya muy enfermo. La biografía me llegó impresa en papel porque todavía no se habían realizado las últimas revisiones en el original, por motivos de confidencialidad y porque todavía no se había redactado el último capítulo. La traducción se llevó a cabo en un mes y medio, durante finales de julio y todo agosto, con algunas revisiones más ya entrado septiembre, y tuve que traducir unas 6.500 palabras al día para que el texto estuviera listo a tiempo. Por supuesto, aquello requería una dedicación plena, y tuve mucha suerte de que fuese en verano porque así aprovechaba las vacaciones en el trabajo de la facultad.


Curiosamente, coincidimos en un encuentro de traducción, “Points of View in language and culture: Audiovisual Translation” que tuvo lugar en la Universidad Jagellónica, en Cracovia,  en octubre de 2011. ¿Es en este tipo de encuentros donde se consigue la visibilidad, y no en las redes sociales?

La presencia en las redes sociales es casi obligada hoy en día, para qué negarlo, aunque creo que hay un grado de cercanía que solo se consigue cuando conoces a los demás investigadores en persona, cuando le pones cara y voz a todos los apellidos que vas leyendo en los libros y los artículos. De todas formas, en este caso me refiero a la visibilidad “académica”, y no necesariamente laboral. Desgraciadamente, no tengo ni idea de si la presencia en las redes ayuda o no a encontrar un trabajo como traductor.


En su momento elegiste cursar el itinerario de interpretación pero, curiosamente, has acabado dedicándote a la traducción... ¿Alguna vez te has dedicado a la interpretación después de acabar los estudios?

Cuando llegué a cuarto de la carrera elegí el itinerario de interpretación, es cierto, pero en los años anteriores saqué las dos asignaturas de técnicas de traducción del itinerario de traducción que había por aquel entonces, entre las que se incluía, por supuesto, la de traducción audiovisual. Lo cierto es que me daba mucha rabia tener que elegir solo una de las dos disciplinas, y quería llevarme la experiencia de ambas cuando acabase la licenciatura. Después de acabar sí he podido trabajar alguna que otra vez como intérprete, aunque siempre de forma muy puntual. La inmensa mayoría del trabajo que realizo son traducciones.


Los traductores profesionales tienen un “paraguas” contra“la que está cayendo”, que consiste en afirmar que el sector de la traducción, afortunadamente, no está en crisis. ¿Crees que se puede vivir de la traducción exclusivamente?

Cuando empecé la carrera en el 2003, año en que no existía la palabra “crisis”, ya se repetía como un mantra en todas las charlas y coloquios aquello de: “El mundo profesional de la traducción es precioso pero está muy mal pagado. Es imposible vivir exclusivamente de la traducción”. Yo nunca he vivido exclusivamente de la traducción: desde que acabé la carrera tuve el contrato de la Junta y ahora mismo trabajo como profesor de inglés en el Servicio Central de Idiomas de la Universidad de Salamanca. También es cierto que la inmensa mayoría de mis compañeros de promoción no se han dedicado profesionalmente a la traducción una vez acabada la carrera y los diferentes cursos de posgrado que hayan hecho. Sin embargo, sí que hay algunos que viven de esto, y que demuestran que sí que es posible dedicarse únicamente a la traducción y salir adelante.


Por último, ¿qué consejos darías a los que estamos a punto de enfrentarnos a la realidad laboral?

Yo creo que el más importante de todos es que se hagan valer. Cuando uno sale de la carrera con el título debajo del brazo a veces tiende a pensar que en ese momento le toca empezar de cero, pero yo creo que eso no es cierto: salimos de la carrera con cuatro años de formación y con cuatro años de experiencia traduciendo a nuestras espaldas. Gracias al enfoque eminentemente práctico que recibe la carrera en Salamanca, los alumnos empiezan a enfrentarse a los textos desde el primer curso, y eso es algo que no ocurre necesariamente en todas partes.

lunes, 4 de marzo de 2013

Vivir de la traducción "con la que está cayendo"


(-) Unos dicen que solo traduciendo no se llega a fin de mes. 

(+) Otros, que hay trabajo para todos y que la crisis apenas afecta al sector. 

No seré yo la que, a día de hoy, dé argumentos a favor o en contra de una de las dos posturas. No estoy en posición para hacerlo, pero tengo claro que para poder forjar mi propia opinión al respecto necesito comprobarlo por mí misma.

Toca poner nuestras cartas sobre la mesa, analizar nuestras posibilidades, nuestras preferencias, tomarnos el tiempo necesario para descubrir qué se nos da mejor y a qué estamos dispuestos, recordar que nadie empieza desde arriba. Toca alejar de nosotros la sombra de la negatividad y el aluvión de comentarios desalentadores con los que nos bombardean los medios.

Cuidado con dejarse arrastrar por aquello de "con la que está cayendo", "tal y como están las cosas" o "con los tiempos que corren". A nivel general, las cosas no van bien, está claro. A nivel individual, las cosas pueden irnos mejor o peor y (casi) todo está en nuestras manos. No podemos autocompadecernos por estar inmersos en una crisis y refugiarnos detrás de esa cruda realidad para justificar que no cumplimos nuestros sueños porque hay algo (la crisis) que nos lo impide.

Propongo poner el mismo empeño en currárnoslo y en juzgar la situación por nosotros mismos desde la experiencia propia y no desde la ajena. Una cosa es aprender de los errores de otros y otra descartar caminos porque a otros no les haya ido bien. No sabemos sus circunstancias y, si las supiéramos, tampoco serían aplicables a nuestro caso. Propongo que dejemos de imaginarnos cómo sería y comprobemos de primera mano cómo es. El exceso de (des)información al que estamos expuestos parece animar a muchos a tirar la toalla antes siquiera de haber empezado a intentarlo (sí, ¡empezar a intentarlo!).

Dejémonos de papelitos y vamos al tajo
Cuando conocemos algún caso de alguien al que le va bien (disfruta con su trabajo, cobra bien, tienen nuevos proyectos), automáticamente uno tiende a pensar que eso es inalcanzable ya que seguramente la persona en cuestión haya acabado alcanzando el éxito por "una serie de circunstancias" que asumimos que nunca se darán en nuestro caso. Por el contrario, cuando se conoce a alguien al que le va mal, como cada día nos presentan los medios (no encuentran trabajo "de lo suyo", les toca trabajar "de lo que sea", no son felices, etc.) muchos no dudan en ponerse en su lugar y dar por hecho que les pasará lo mismo. Quien no arriesga no gana (lo que no quita que el que arriesga pueda perder).


Nos falta perspectiva, nos falta un punto medio. Ahora está de moda lo de etiquetar de "emprendedores" a aquellos que nuestras abuelas dirían que son "espabilados que saben buscarse la vida". Dejemos de necesitar imágenes con filtros "vintage" en las que figuran frases pseudoprofundas para pararnos a reflexionar sobre nosotros y sobre nuestro futuro. Dejémonos de comparaciones, de previsiones y de suposiciones, y comprobemos lo que tengamos que comprobar nosotros mismos.

Intentémoslo y luego hablamos.



Nota: muy relacionada con esta entrada está la de Tenesor Rodríguez.