lunes, 29 de abril de 2013

Medios de comunicación o cómo desmotivar a una generación entera

Hace relativamente poco me preguntaba qué distinguiría a la década en la que vivimos. Los años 20, los 50, los 80... todo lo asociamos a algo concreto, pero... ¿a qué se asociarán "los 2010"? Para mí, a la manipulación. Está claro que siempre ha existido y siempre existirá, pero con la diferencia de que cada vez tenemos a nuestra disposición más vías de (des)información que nunca, lo que quiere decir que estamos más expuestos a lo que quieran inculcarnos que nunca. ¿Y quién es más fácil de manipular que una persona sin motivación? La clave está en ser conscientes cómo consiguen desmotivar a la sociedadDicen que forjamos nuestra personalidad gracias a la educación, la cultura y el ambiente en el que vivimos. El problema viene cuando es precisamente lo que no detectamos lo que nos afecta más directamente de lo que pensamos. Lo subliminal, vaya. Corazón que no ve, sí siente.

Vivimos tragándonos dos tipos de realidades:

  • "Españoles en el mundo" (y no me refiero solo al programa, sino al estilo): personas contando sus propias historias de éxito en primera persona para que lo sintamos más cercano y posible: emprendedores, nuevos talentos, vidas de lujo... Supuestamente, los medios dedican muchos esfuerzos a convencernos de que "se puede".

  • "Callejeros"una realidad oscura y deprimente que irónicamente anima al desánimo: crisis, paro, escándalos, corrupción, mentiras... Las noticias, que deberían ser objetivas, a la cabeza de este estilo de realidad. De por qué nos debería importar más que a Pepe le hayan quitado la custodia de sus hijos (gritos, peleas y llantos incluidos) y no que Pepa acabe de tener un niño sano y rollizo, no sé la respuesta. Con todos mis respetos para Pepe.
Podría parecer que nos dan una de cal y otra de arena, pero no. En el fondo ambos puntos de vista contribuyen a la desmotivación: por un lado, por lo inalcanzable de conseguir un sueño como uno de esos españoles en el mundo tan felices con trabajos maravillosos y, por otro, porque con las noticias tipo callejeros nos hacen creer que deberíamos sentirnos infinitamente afortunados si encontramos trabajo, sea cual sea, "tal y como están las cosas". Este último caso hace que, a la hora de desenvainar un CV, los que damos los primeros pasos en esto del mundo laboral lleguemos a olvidar el valor de nuestros estudios, los años empleados, nuestro esfuerzo y el dinero invertido para pasar a asumir que no vamos a encontrar trabajo de lo que queremos y que más vale ir bajando de las nubes y buscar trabajo "de lo que sea" (y si teniendo dos carreras nos llaman del Mercadona, con todo el respeto para los que trabajan allí, tendremos que estar agradecidos por tener trabajo...¡y que se te ocurra quejarte, vamos!).

Personalmente, me invade una pena tremenda al escuchar a gente de mi edad acompañar todos sus malos augurios profesionales con un "tal y como están las cosas" o demás cuasirefranes. Y digo cuasirefranes porque ya son frases hechas en las que muchos se escudan para justificar la falta de resultados (en vez de cambiar de estrategia. Ya se sabe, "si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo") o, peor aún, la falta de iniciativa. Por ser demasiado conscientes de una realidad que a menudo no nos afecta directamente muchos se dan por vencidos antes de haber empezado por culpa del desánimo y desmotivación que han conseguido sembrar en nosotros. También están muy bien todas esas frases de la autoayuda que tanto se lleva ahora de que cuando uno se cae tiene que volver a levantarse, pero para caerse hay que haber empezado a andar. Una cosa es asumir que para alcanzar el trabajo de tus sueños tienes que ir poquito a poquito, pasar por cosas que probablemente no te gustan y "empezar desde abajo", y otra dar por hecho que "tal y como están las cosas" no vamos a conseguir nada más allá y que seremos unos ingenuos si tenemos sueños. Están consiguiendo que lleguemos al punto de creernos que no somos capaces de conseguir lo que queremos y, lo que es aún peor, estamos empezando a ni siquiera intentarlo dando por hecho que no lo lograremos.

Ser conscientes de la realidad, sí. Dejarnos arrastrar por la marea de desánimo, no. No tenemos un Pepito Grillo que nos susurre al oído "yes, you can" cada mañana. ¡Ni falta que nos hace! una vez nos concienciemos de que ningún medio de comunicación de los que osa desanimarnos conoce nuestras circunstancias. Ser conscientes de que la situación es difícil no tiene que hacernos sino poner más empeño, hacernos sacar el yo más luchador y desplegar nuestra creatividad para alcanzar nuestro objetivo. No será fácil (o sí), no tendrás éxito pronto (o sí), pero lo que está claro es que amilanarse ante la vida y las dificultades, especialmente a los 20 y pocos, no es una opción.


Por cierto, aquí os dejo este vídeo genial (Motivación: salir de la zona de confort).

lunes, 22 de abril de 2013

Don de Lenguas: un programa de radio exclusivo sobre traducción e interpretación

¿Os imagináis un programa de radio de emisión semanal en el que se trataran exclusivamente temas relacionados con la traducción y la interpretación? ¡Pues lo hay! Se llama Don de Lenguas y se emite en Radio Universidad de Salamanca (aquí) todos los martes a partir de las 18:15. Y para consultar todo lo hecho desde 2008 hasta la semana pasada, entrad aquí.

Se trata de un programa de temática exclusiva TeI en el que los entrevistadores son compañeros de la carrera (de 3º o 4º curso). Yo misma he participado en alguna que otra entrevista o debate de forma muy esporádica (este, este, este y este), pero sin duda la que lo ha sacado adelante este curso ha sido Ana Alonso Grandes, que más adelante nos contará, junto con Alejandro González Amador, cómo funciona el programa por dentro, qué les ha aportado la experiencia y cuál es el futuro de DDL.

Para informaros mejor sobre este programa de merecida difusión dentro del sector, me he puesto en contacto con Jesús Baigorri, impulsor de DDL, que explica así cómo fueron los inicios del programa: "La idea de Don de lenguas surgió cuando me incorporé a la Universidad desde las Naciones Unidas en el curso 1999-2000. Me pareció que Radio Universidad de Salamanca permitía la incorporación de un programa relacionado con la interpretación (y con la traducción) en el que pudieran participar profesores y alumnos interesados".

J. Baigorri cuenta que en un principio pensó nombres para el programa como "Tertulia de intérpretes" o "El rincón de los intérpretes", pero finalmente se optó por "Don de lenguas" por ser más general y abarcar ambas disciplinas. En palabras de J. Baigorri, este programa "tenía la doble ventaja de servir de cajón de resonancia para la sensibilización sobre nuestras profesiones y, de forma indirecta, permitiría a los alumnos familiarizarse con el micrófono en un estudio desde el que se emitía en directo". Además, añade, "siempre contamos con el beneplácito del Departamento de Traducción e Interpretación y con el apoyo de Radio Universidad y de su directora, Elena Villegas".

Aunque en un principio el programa solo se emitía por FM, el tiempo y el avance de los medios hizo que llegara un momento en el que Carlos Collantes creara un blog en el que se fueran archivando los programas. En palabras de C. Collantes, "la idea inicial era crear un canal de podcast a partir del blog y no el blog en sí, pero finalmente se tuvo que desechar la idea por complicaciones técnicas y cambios en el modo de publicación de estos canales".


Entre las muchísimas entrevistas disponibles en la página, he echado un vistazo al archivo de los últimos dos años y he seleccionado unas cuentas, entre ellas las de... 

Como podéis imaginar, hay muchas más y muy interesantes, todas ellas disponibles en el Blog de Don de Lenguas :)

Pero... ¿cómo es trabajar en Don de Lenguas? Para responder a esta pregunta les he pedido a Ana Alonso y a Alejandro González Amador, responsables del programa durante el curso 2012/13 y 2011/12 respectivamente, que nos cuenten un poco su experiencia:

¿Cómo se organizan las entrevistas?
"Salamanca es una ciudad de paso para muchos profesionales que vienen a impartir charlas a la universidad, a participar en algún taller concreto o a presentar su último libro en una sesión de lecturas literarias. (...) En cuanto a los tipos de programas, pueden ser en directo en el estudio, entrevistas grabadas en la facultad o en cualquier punto del mundo, entrevistas telefónicas o incluso las lecturas literarias de la Facultad, Como lo Oyes".

¿Qué puede aportarle a un alumno trabajar en este medio?
Ana Alonso afirma haber tenido la oportunidad de conocer a grandes profesionales de la traducción y de la interpretación gracias a "unas entrevistas que han conseguido mostrarme una parte de la traducción y de la interpretación que desconocía en cierto modo: la del mundo real, la más humana". Alejandro, por su parte, afirma que le pareció un buen complemento a las clases de interpretación ("cuando comencé yo hablaba fatal en público") y que también fue útil para saciar su sed de conocimiento sobre la carrera.

¿Cuál es el futuro de este programa?
"El futuro irá de la mano de los estudiantes de Traducción e Interpretación de la USAL. Son ellos quienes lo crean a partir de sus preguntas, curiosidades e inquietudes". Así que ya sabéis, si alguien que estudia TeI en Salamanca quiere participar, llegado 3º o 4º ¡podrá hacerlo sin problema!

Como vereis, este programa tiene mucho curro y mucha historia detrás, por lo que merece la pena dedicarle tiempo. Es una auténtica mina de información en un formato poco común para los traductores e intérpretes... ¡un canal de radio! ¡Os animo a echarle una... oreja! Ya sabéis ---> Programa Don de Lenguassu facebook y su twitter.

lunes, 15 de abril de 2013

El currículum del recién licenciado





En octubre del año pasado escribí la entrada "Muévete antes de acabar la carrera" y el tiempo ha pasado tan volando que ya será en menos de dos meses cuando habré acabado la etapa universitaria. Como animaba a hacer, me he movido todo lo que he podido (y sigo). Por supuesto, entre estos pasos se encuentra el inevitable "momento currículum" con el que conviene enfrentarse antes de acabar los estudios para tenerlo ya preparado cuando llega el momento de la verdad: el de buscar trabajo.

Todos sabemos que el momento de "salir ahí fuera" va a suponernos un gran cambio. El tema de encontrar trabajo es un eco que se repite con más y más fuerza cuanto más se acerca el momento, y por ello creo conveniente dedicar el tiempo necesario para crear un CV con el que nos sintamos lo suficientemente cómodos para llevarlo siempre por delante con todo el orgullo del mundo.

Currículums hay de todos los tipos y siempre queda algo que decir porque, como se suele decir, sobre gustos no hay nada escrito. Para aunar un poco de información, aquí os dejo una recopilación de entradas de blogs de traducción sobre el CV y, ya de paso, mi opinión y mi propio CV:

Las claves para un buen CV:

1) El diseño: 

Lo que más llama la atención de un CV es el diseño: merece la pena dedicarle tiempo a esta etapa de creación: colores, estructura, disposición de los datos... De nada sirve tenerlo todo bien escrito si nadie lo va a leer porque no ha conseguido destacar entre otros tantos. Combinando datos claros y concisos, y diseño se pueden conseguir resultados muy visuales y atractivos. La clave está en experimentar, buscar inspiración en CV de otros profesionales (no necesariamente del sector, aunque sí es bueno para saber qué incluyen los traductores) e investigar páginas en las que se pueden conseguir plantillas muy interesantes (ojo, ¡a veces merece la pena pagar 3 euros por una plantilla!). Si no, en el propio Word se pueden hacer muy diferentes diseños utilizando los cuadros de texto y sabiendo aprovechar el espacio (pero dejando también "aire", no agobiemos). Sobre longitudes se ha hablado mucho: hay quien recomienda una sola hoja, y yo estoy de acuerdo, aunque creo que cuando tienes mucha experiencia es complicado mantenerlo.

Otro tema muy relacionado con el diseño es la foto que añadimos. Hay quien piensa que no es necesario e incluso pude ser contraproducente (nunca saber quién va a ver la foto, a quién le puedes recordar, qué le puedes inspirar, etc.). En todo caso, yo sí soy partidaria de añadirla, pero siempre teniendo en cuenta dos factores clave: calidad y naturalidad.
  • Calidad: una foto pixelada, torcida, doblada, con marcas... indica poco cuidado por el detalle, algo especialmente importante en este sector. Lo típico que uno piensa: "pues si le da igual poner esto, imagínate cómo traducirá..." (lógica cero, pero real como la vida misma).
  • Naturalidad: se suele poner la foto de carné, o eso recomienda, pero yo soy partidaria de algo un poco más "informal" (sin pasarse) para que se diferencie del resto. Y recordemos que se puede sonreír y seguir siendo serio. A mí me inspira más confianza una sonrisa.

El diseño no lo es todo, claro
2) La "chicha"

Lo que realmente importa (una vez hemos atraído la atención del que los lee) es el contenido, y creo que está claro que la clave del apartado de datos es la concision y la simplicidadAñadir datos "paja" salta a la vista (en qué colegio estudiaste, que rama de bachillerato escogiste...) para alguien que lidia con CV cada día. Céntrate en datos de interés:
  • ¿Qué ofreces, qué eres? = ¿k ase?
  • ¡Parece mentira, pero a veces se nos olvida lo importante que puede llegar a ser especificar qué es lo que hacemos/ofrecemos! (Traductora EN, FR > ES).
  • Experiencia laboral: el tema más delicado para los estudiantes, pero... ¿seguro que no hay nada que puedas poner? Prácticas, traducción voluntaria, fansubbing... Por poner un ejemplo, a continuación os enseño el apartado de experiencia profesional en el CV de Pablo Muñoz cuando aún era estudiante:


    ¡El apartado de 2006-2007 es todo de proyectos de clase!
    El resto, "hobbie"
  • Estudios: qué, cuándo y dónde. Punto final. (Grado en Traducción e Interpretación por la Universidad de Salamanca, 2009-2013).
  • Cursos, conferencias, charlas: si has asistido a algo de esto, ¡ponlo! Indica que tienes interés en la materia, que ya es más de lo que muchos pueden decir.
  • Competencias informáticas: está claro que cuantas más herramientas sepas controlar (TAO, sistemas operativos, ofimática...) ¡mejor!
  • Otros: aquí cada uno pone lo que considere relevante (ojo, relevante para el que lo lee, ponte en su lugar): si haces algún deporte o sabes mucho de coches u otros campos "diferenciadores" podría ser interesante incluirlo. Imagínate que la empresa en cuestión busca un traductor de X y ese X es lo que tú controlas... ¡no tendrás rival!

Bueno, esta es la teoría... ¡Ahora os toca a vosotros actuar!

miércoles, 10 de abril de 2013

A quién (no) sigo en Twitter y por qué


A quién seguir y a quién no, he ahí la cuestión.

Aunque no está relacionado directamente con la traducción, sí que es cierto que nos pasamos bastante tiempo en las redes. En Twitter más que en ninguna, a veces. Como los ratos de ocio que se tienen son para disfrutarlo y no para andar "sufriendo"por razones varias, para mí es importante tener mi Time Line (TL) "limpio" y os voy a explicar cuál es mi criterio en esa "limpieza".

Para algunos usuarios, decidir a quién seguir y a quién no no tiene mayor misterio: se aprieta el botoncito sin ton ni son y... ¡hala! Sin embargo, los hay que no podemos evitar crear una filosofía de todo lo que nos rodea y sí tenemos razones. En esta entrada os plantearé los puntos clave que para mí son decisivos a la hora de decidir a quien sigo y a quién no/dejo de seguir.

En primer lugar hablaré de los factores que sí me animan a seguir una persona en Twitter y, quién sabe, quizá a investigar si tiene otras redes en las que le pueda seguir, contactar, etc.

Sí sigo a quien...
  • Escribe correctamente: no es infrecuente que haya dejado de seguir a alguien en cuanto he visto una falta de ortografía (tipo hecho/echo). ¿Extremo? Sí. Sin embargo, yo soy la primera a la que se le escapa alguna tilde y no pone signos de interrogación iniciales o finales siempre, así que eso no es algo del todo crucial para mí.
  • Transmite buen humor: qué mejor en esta época que tomarse las cosas con humor. Aunque cuidado, a veces hay quien se pasa de positivo* (ver más adelante).
  • Aporta contenidos interesantes y originales: retuitear está muy bien y es esencial, pero aportar contenido propio (ya sean reflexiones, hallazgos, entradas propias, etc.) es clave para que continúe resultando interesante seguir a una persona.
  • Comparte contenidos (y cita la fuente): Este es un punto "conflictivo" porque se plantea un problema para los que usamos programas tipo IFTTT con Google Reader o Feedly. Para los que no sepáis qué es, es un programa que permite compartir una entrada en varias redes a la vez con solo pulsar un botón (la estrellita del Reader o el "Save for later" del Feedly). El problema es que, si bien ganamos en rapidez, que yo sepa no existe la opción de añadir manualmente "vía @...", por lo que se "pierde" la fuente origen de la entrada o noticia que estamos tuiteando. Entonces, ¿es mejor no compartir un contenido por no citar la fuente o a veces merece la pena compartir sin citar la vía? Cuando voy por la calle con el móvil, no me queda otra que o todo o nada (o comparto sin "vía" o no comparto): en mi móvil tardaría una eternidad en entrar al blog en cuestión, buscar el icono de compartir y, llegado ese momento, es frecuente que la configuración de ese "compartir" no incluya el usuario de Twitter de manera automática. En ese caso ya habría que meterse en Twitter para saber cuál es exactamente el usuario, cómo se escribe, copiar y pegar en caso de que sea complicado, etc. Como comprenderéis, eso es inviable cuando tenemos poco tiempo y la opción de "hacerlo cuando llegues a casa" queda descartada porque a veces pasa un día entero hasta que llega ese momento y es normal que se te olvide. Seguro que tenéis todo tipo de opiniones, así que sois bienvenidos a plasmarlas por aquí :-)
Estas son las dos "recetas" clave para mí

Por otro lado tenemos los "comportamientos negativos", aquellas razones que hacen que no quiera seguir a un determinado tipo de persona (y digo "tipo", no "persona" porque no es nada personal). El riesgo de seguir estos criterios es que, muy probablemente, me esté perdiendo a tuiteros interesantes pero que, por alguna de las siguientes razones, no sigo:


No sigo a quien...
  • No conozco: (como ya dije aquí) no quiero decir conocer en persona sino saber, al menos, qué hace, de dónde es, en qué trabaja, etc. Twitter da la opción de enlazar a otra página (un about.me, un LinkedIn, una web personal), así que para mí es básico que la persona sepa (y quiera) utilizar esa función para darse a conocer "bien". Y por "bien" me refiero a que referencias tipo "perdida en el mundo de las maravillas" o "carpe diem", sigue sin aportarme ninguna información.
  • Escribe con insultos o lenguaje vulgar: rara es la vez que no dejo de seguir a alguien que de forma más o menos reiterada (a veces a la primera de cambio me basta) incorpora insultos o expresiones vulgares a sus mensajes. Como tengo la libertad de elegir, elijo no leer esas cosas voluntariamente en mi TL en mi momento de ocio. Si quiero malos rollos, pongo la tele.
  • Es excesivamente negativo: Es inevitable, esa actitud ahuyenta. Paso de leer voluntariamente a gente que critica en exceso o aporta a mi TL un aire excesivamente politizado (muy común, por desgracia).
  • Es excesivamente positivo*: Es muy común que, para contrarrestar el "malestar general" de la sociedad, hay quien quiera destacar por "feliz". Sin embargo, la falta de naturalidad y el exceso de premeditación de cada tuit pueden llegar a aburrir.

Aunque hay más razones tanto para empezar a seguir como para dejar de hacerlo, he querido hacer una pequeña recopilación. ¡Hasta aquí la entrada de hoy! Como veis, más subjetiva no podría ser, pero por eso espero vuestras respuestas ampliando cualquiera de las dos listas. ¡Las dejo en vuestras manos!



lunes, 1 de abril de 2013

¿Qué puede aportar un Kindle a un traductor?




Hace poco decidí hacerme con un libro electrónico, concretamente un Kindle Paperwhite, y la verdad es que estoy la mar de contenta. En su momento dudé entre varios modelos, incluyendo el Kindle sin luz, pero a día de hoy me alegro mucho de haber comprado el Paperwhite por las razones que explicaré a continuación. Aunque no le dedico tanto tiempo como me gustaría, sé que ha sido una muy buena inversión no solo como lectora sino también como traductora, y hoy vengo a contaros por qué. Siempre se dice que el traductor debe leer mucho para dominar cada vez mejor su lengua, así que, ¿qué mejor que poder leer en cualquier momento y lugar, independientemente de las condiciones de luz, el tamaño del libro o la dificultad del texto?


  • Adiós a leer un libro en posturas inverosímiles para que haya luz y no sombra en la página que estás leyendo.

  • Como traductor inquieto, ya no tendrás que apuntar las palabras que no conoces para buscarlas después: mientras lees, puedes buscar esa palabra desconocida solo con poner el dedo encima. Así tendrás acceso a su definición en el DRAE y acceder a Wikipedia si es necesario. Esto es especialmente útil cuando lees castellano antiguo (leyendo los "Artículos de costumbres" de Larra me fue muy cómodo, por ejemplo).

  • Por fin podrás dejar de temer el momento en el que se te caiga en la cara Los Pilares de la Tierra al quedarte dormido. ¡Y ya no te dolerán los brazos!

  • Pesa lo mismo un folleto que una enciclopedia: 213 gramos

  • Olvídate de las gafas, puedes poner la letra tan grande o pequeña como quieras (mucho más cómodo para leer en la cama sin que se te clave la patilla).

  • Nos pasamos todo el día delante del ordenador, así que qué mejor que leer tinta electrónica que no cansa la vista al terminar el día. Además, la luz (LED) es regulable. 

  • Podemos estar leyendo al sol sin problema de reflejos y por fin sostener a la vez un cóctel. ¿Qué traductor no se ha visto alguna vez en semejante dilema? 
  • Si aparece un fragmento en un idioma que no conoces, puedes hacer que el traductor automático te lo traduzca. Importante: úsese solamente cuando se esté dispuesto a aceptar la traducción. El libro no responde a zarandeos ni gritos.
  • Desde el propio Kindle puedes acceder a la tienda de Amazon, ver qué libros te interesan y bajarte un fragmento para luego comprarlo con solo un clic y a un precio generalmente mucho más bajo que la edición en papel. ¿A qué traductor impaciente no le ha apetecido renovar su biblioteca en el momento menos oportuno?

  • Y por último, pero no menos importante para muchos, ¡puedes seguir siendo hipster aunque ya no puedas olisquear las hojas de papel! 

En definitiva, recomendaría un libro electrónico a todas aquellas almas inquietas que quieren estar al día sin dejar de lado el placer de la lectura. Muchos seguirán prefiriendo el papel, pero considero que hay lugar para todo. Un Alcaraz u otro libro de referencia siempre será mejor tenerlo en papel, pero hay veces en las que merece la pena sacrificar el papel por la comodidad, sobre todo si eres de los que viajan o quieren acceder (legalmente) a un libro de la forma más rápida, cómoda y barata posible. Personalmente creo que los libros electrónicos no están aquí para reemplazar al papel (no lo conseguirían, pienso yo a día de hoy), sino como otra opción de lectura.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Tenéis uno? ¿Cuál es vuestra experiencia?