martes, 25 de junio de 2013

Cómo es hacer un curso online (con Trágora Formación)

Hace unos meses escribí una entrada en la que animaba a aquellos que no estuvieran seguros de qué master cursar a realizar cursos independientes para así "diseñar" su propio minimáster. Me parecía una buena idea ya que a veces prolongar la etapa de estudios uno o dos años en una materia muy concreta puede no ser una buena opción si no estamos seguros de qué queremos hacer. Haciendo cursos, sin embargo, uno puede meter un poco la cabeza y ver de qué va el asunto, y especializarse a su manera en lo que realmente desee. 

Todo esto lo dije sin haber hecho ningún curso de traducción online antes, pero ahora lo reitero después de haber realizado uno de Trágora Formación que me tocó en el #eneti2013 de este año en Granada. El curso en cuestión, valorado en 150 euros se llama "Guía de fiscalidad, contabilidad y gestión comercial para traductores autónomos" y tiene una duración estimada de unas 40 horas, las cuales, doy fe, te organizas como quieres. 

Una vez te inscribes tienes acceso a una plataforma en la que, de primeras, ya puedes descargarte todas las unidades y acceder a todos los ejercicios, así que eres tú el que debe gestionarse el tiempo. Yo, por circunstancias X, he hecho el curso de 1 mes en unas dos semanas, lo que ha resultado exhaustivo para mí y, quizá más, para mis tutores: Pilar, Elena y José.

Las materias que se tratan son las siguientes (sacadas de su página web):


Abordaremos todos los trámites necesarios para establecerse como profesional autónomo desde el principio, detallando los pasos para darse de alta como autónomo, cómo llevar una contabilidad organizada y bien gestionada, cómo hacer un presupuesto o una factura dependiendo de diferentes factores comunes en la profesión, cómo organizar nuestra gestión financiera y ecónomica, cómo realizar nuestras declaraciones de impuestos (IVA e IRPF) así como de otros modelos necesarios para ejercer la profesión nivel fiscal y laboral. De igual forma, trataremos las claves de la declaración de la renta y aprenderemos a identificar los gastos que podemos deducir de nuestra actividad a la hora de presentarla. Para completar una correcta gestión de nuestro negocio será imprescindible conocer las técnicas básicas para evitar una situación de impago y aprender a lidiar con los clientes morosos tanto por la vía amistosa como la judicial y, por último, daremos unas nociones básicas de marketing online para comenzar a promocionarnos en el medio más productivo para nuestra profesión: internet.


(Vídeo)

Vamos, completito completito, como podéis ver. Yo, negada para las matemáticas desde mi más tierna infancia, he tenido algunos rifirrafes con los números, aun usando calculadora, y con mi amigo Excel, que se ponía gallito en momentos inoportunos. Aun así, el hecho de poder preguntar dudas tanto en el foro público como por privado a través del correo a cualquier hora y día de la semana ha hecho que haya aprendido muchísimo. Mis nociones sobre fiscalidad y contabilidad rozaban un número negativo, así que considero que este curso es una muy buena opción para aquellos que quieran saber de qué va la cosa, una introducción más o menos profunda dependiendo de tu tiempo y ganas de ahondar. 
Ecuación de primer grado para Merche

En mi caso, iba leyendo cada unidad e iba tomando apuntes a mano (siempre he sido de las que necesita escribir para recordar y entenderse con esquemas), los cuales luego encuadernaré junto con las unidades que voy a imprimir. ¿El objetivo? Tener siempre a mano esquemas propios sobre un tema desconocido y que hay que abordar a la fuerza antes o después.

En definitiva, me parece un curso completo, los tutores son excelentes y la enseñanza personalizada (y paciente). ¡Lo recomiendo! Y vosotros, ¿habéis hecho algún curso online alguna vez?


jueves, 20 de junio de 2013

¿Y si desapareciera la Facultad de Traducción de Salamanca? Posible fusión

El pasado mes de febrero se publicó el número 4 de la revista Traditori, una publicación online en la que participé entonces y volveré a participar próximamente. Pues bien, fue allí, en el reportaje que escribí, llamado "XX aniversario de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca" donde abordé un tema que preocupa mucho a los que están al tanto y sorprende a los que no saben lo que se está gestando:

¿Sabías que se está planteando la fusión de la Facultad con una entidad más grande por motivos económicos? ¿Sabías que existe una oposición sin precedentes de TODOS los centros de la USAL? ¿Conoces las desventajas que implicaría una fusión? 

Si la respuesta es no, es necesario que sepas lo que está ocurriendo. Allá voy, por tanto, a retomar la parte del artículo donde hablaba de este tema el exdecano de la Facultad, Carlos Fortea (lo mejor es leerlo entero aquí).



(...) Carlos Fortea destaca que «en esta Facultad seguimos estando a la cabeza en tecnología: tenemos pizarras digitales, cañones, más ordenadores por estudiante que ninguna otra facultad de la Universidad de Salamanca, etc. Y todo ello con un presupuesto muy pequeño. Cuando se habla de dinero habría más bien que hablar de cómo se gasta. Nosotros no derrochamos: el laboratorio de interpretación antiguo (con 14 cabinas individuales, instalado en 1996) sigue en uso, aquí no se tira nada».
 Si sale a colación el tema del dinero es porque desde hace aproximadamente un año, el equipo rectoral de la Universidad de Salamanca ha empezado a plantearse una posible fusión de la Facultad de Traducción y Documentación con una entidad más grande alegando «motivos económicos». Esta propuesta, que cuenta con una oposición sin precedentes de todos los centros de la Universidad, se basa en el cuestionable razonamiento de que un organismo grande funciona mejor que uno pequeño. «Hay numerosas desventajas y no se ve el ahorro por ninguna parte. Las declaraciones de un miembro del equipo rectoral afirmando que ahorraríamos en luz eléctrica y en teléfono rozan el absurdo, teniendo en cuenta que no va a suprimirse ningún edificio», señala Fortea. Otras de las desventajas son las siguientes:
 
  • La agilidad con la que desde siempre se ha tramitado todo lo administrativo en la facultad desaparecería o, al menos, sería mucho más difícil de mantener. Hasta ahora los alumnos han podido dirigirse directamente al decanato con cualquier cuestión y se les ha proporcionado una respuesta de forma prácticamente inmediata.


  • Habría dificultades de organización por la existencia de dos titulaciones muy complejas (Traducción e Interpretación, por ejemplo, es una sola titulación pero dividida en tres lenguas y dos itinerarios). En el centro de proceso de datos saben las complejidades que esto supone.

  • Sería prácticamente imposible mantener el programa de prácticas que ofrece la Facultad en un contexto de macroestructura, «puesto que la Traducción y la Documentación son tareas muy especializadas que requieren una negociación caso por caso llevada a cabo por expertos».    

La idea de una posible fusión ya se ha convertido en un caso único ya que nunca antes se había producido una votación unánime de los decanos en contra de un documento presentado por el equipo rectoral. La decisión final también está pendiente de las medidas que la Junta de Castilla y León tome sobre el mapa de titulaciones. A la pregunta de si considera que la fusión sería el fin del prestigio de esta la facultad de Salamanca, Fortea responde: «Sin querer ser catastrofista, hay que decir que sería mucho más complicado mantenerlo. Sin embargo, es una gran noticia para las otras facultades de Traducción e Interpretación de España, que se frotan las manos ante la idea de que desaparezca su principal competidora. Actualmente, ninguna otra facultad de España con estos estudios se enfrenta a una posible fusión».

¿Cómo se te queda el cuerpo? Pues eso. He querido dejar plasmado algo que, el día de las graduación sorprendió a muchos, cuando el padrino dejó caer que no se sabe si nuestra facultad llegaría al aniversario vigesimoprimero. Yo, desde luego, lucharé porque esto no ocurra, al igual que todos los profesores que allí trabajan.




lunes, 17 de junio de 2013

¿Cómo es hacer prácticas de traducción con Asetrad?


Dado que en su momento escribí una entrada sobre la experiencia de hacer prácticas de traducción en ONUSIDA, creo que es justo dedicar otra a las prácticas que he tenido la posibilidad de realizar con Asetrad.

Este es el primer año que la USAL convoca prácticas con la Asociación, así que estaba segura de querer formar parte de ellas. La única duda que tenía era si podría compaginarlas con ONUSIDA y aun así rendir 100% en ambas, algo que al final no supuso tal problema gracias a la incorporación de nuevos miembros en el equipo onusidiano

PLAZAS Y TAREAS: En la convocatoria de prácticas se informaba de que habría PLAZAS en total: 2 para alumnos con inglés B o C y 2 para alumnos con francés B o C. Asimismo, se especificaba que las TAREAS serían todas aquellas relacionadas con la realidad profesional de un traductor autónomo (traducción y revisión, documentación, terminología, memorias, trato con clientes [nuestra tutora nos escribía en nombre de un cliente ficticio con el que pactar tarifas, plazos, etc., algo muy esclarecedor], facturación, manejo de listas profesionales y asociaciones, etc.), todo ello equivalente a unas 125 horas de trabajo.

TIPO DE TEXTOS: La principal diferencia entre las prácticas de los que pedimos inglés y los de francés era el tipo de textos con el que trataríamos. En nuestro caso trabajamos principalmente con textos de índole jurídico-administrativa y financiera, aunque desde un principio nuestra tutora nos dejó manga ancha para elegir otro tipo de textos en los que estuviéramos especialmente interesadas, algo que terminó convirtiéndose en textos relacionados con marketing, localización y videojuegosEn el caso de francés, sin embargo, mis otras dos compañeras tradujeron textos relacionados con la moda, industria y comercio, así como textos literarios. Se trabajará con documentos ya entregados por los profesionales. 

RITMO DE TRABAJO: ha sido constante desde marzo hasta principios de junio, ya que para alcanzar el número de horas establecido teníamos que realizar encargos prácticamente cada semana. Además, puesto que trabajábamos en equipo, teníamos que darnos el tiempo suficiente para pasarle la traducción a la revisora (cada semana traducía una y revisaba otra) para que cuadraran los plazos establecidos.

TUTELA: La tutela por parte de nuestras tutoras (una para francés y otra para inglés), dos traductoras profesionales miembros de ASETRAD, es lo que distingue a estas prácticas de otras (por ejemplo, de las de ONUSIDA), ya que recibimos feedback, que es la clave para aprender de nuestros errores y evitarlos en el futuro. Gracias a la corrección pormenorizada y a las sugerencias de estilo mi compañera y yo nos hemos dado cuenta de en qué aspectos necesitamos mejorar. Además, al finalizar las prácticas mantuvimos una conversación larga, variada e interesante con la tutora a través de Skype.

INCENTIVO: Además, y como incentivo, hemos podido matricularnos en un webinario de nuestra elección de forma gratuita. Curiosamente, tanto mi compañera como yo coincidimos en apuntarnos al organizado el pasado día 11 de junio, titulado "El lujo de usar macros", impartido por Antonio Martín (por cierto, ¡me gustó especialmente ya que yo no tenía ni idea de cómo usarlas! y encima me eché unas risas con los comentarios y muletillas de A. Martín).

En definitiva, unas prácticas que han merecido la pena y que espero que mis compañeros de siguientes cursos puedan seguir haciendo porque, desde luego, se aprende muchísimo y tienes una "red" que te protege muy importante :)

martes, 11 de junio de 2013

Las 10 decisiones más importantes que tomé durante la carrera


Se dice, se rumorea que ya hemos terminado la carrera. Yo no me lo creeré hasta que coja el petate y sepa que no tengo que volver a hacer, rehacer o remendar algún trámite de esos que, por alguna razón, parecen surgir y quedar más en el aire cuanto más cerca estás del final y cuantas más ganas tienes de continuar con tus planes.

Hoy, día en el que empiezan los exámenes de Selectividad en Salamanca de los que serán futuros estudiantes de traducción (y de otras carreras), vengo a hacer un pequeño resumen de las decisiones más importantes que tomé durante la carrera, aunque antes de empezar a hacer la lista debo añadir aquella que ha hecho posible que se den las demás: la decisión de insistir e insistir hasta conseguir entrar en la carrera. Pude no hacerlo, como algunos de mis compañeros de Filología, que enjugaron su rabia con un "eso va por enchufe" ante el primer no apto y decidieron no volver a intentarlo. Yo me alegro de no haberme rendido para conseguir mi objetivo: aprobar la prueba de acceso (a la tercera fue la vencida) para poder estudiar lo que sabía que realmente quería.
  • Asistir a charlas desde el principio. La primera, en 2007. Así, con 17 añitos. Luego siguieron otras: Asetrad, Tremédica, El ojo de Polisemo, ENETI en Córdoba y en Granada, encuentros sobre TAV en Polonia, Fun4all en Barcelona, TraduEmprende en Madrid... Cuando decía que había que moverse también me refería literalmente.
  • Dejar Filología: sí, suena mal pero es así. Fue una buena decisión porque no me llenaba. 2 añitos y medio de Filología no se consumaron en un título, pero como no hay que pecar de titulitis, me importa haber aprendido algo más sobre literatura (española, inglesa, alemana), fonética, lingüística, gramática, etc. Que me quiten lo bailao.
  • Irme de Erasmus: Tuve la suerte de que ese sería el último año en el que ofrecían la opción de irse a dos destinos: uno de tu lengua B y otro de tu C. ¡Así que a Islandia y Suiza que me fui!
  • Elegir el itinerario de traducción: me dio penita abandonar el de interpretación, pero la decisión no fue tan difícil porque tenía claro que me quería dedicar de lleno a la letra escrita.
  • Hacerme tarjetas de visita. Aunque he repartido pocas todavía, una de ellas quedó en ONUSIDA, en Ginebra, que no es moco de pavo.
  • Currarme un CV con el que me sienta segura y cómoda.
  • Hacer prácticas de traducción: ONUSIDA y Asetrad. ¿A que suena bien? Con ONUSIDA estuve desde octubre de 2012 y con Asetrad desde marzo de este año. Cada una a su estilo me ha enseñado muchísimo. Con la primera he aprendido a automatizar procesos y con la segunda todo ha sido más real y, afortunadamente, recibíamos feedback de nuestros encargos, algo que se echaba de menos en ONUSIDA.
  • No cursar un máster: quienes hayáis seguido el blog desde el principio sabréis que esta ha sido una de las dudas más recurrentes. No dejaba de plantearme si hacerlo o no y, finalmente, han sido las imprevistas circunstancias personales y económicas las que han decidido por mí. NO haré máster, pero me seguiré formando antes o después y poco a poco. De hecho, ¡este mes estoy haciendo el curso de Trágora Formación que me tocó en el ENETI de este año en Granada!
Estas son algunas de las decisiones que he ido tomando, sin duda las más importantes. Me hace especial ilusión poder ilustrar cada una de ellas con entradas de este blog, ya que eso significa que he ido plasmando cada uno de los pasos cruciales que he ido dado en este tiempo. Ahora espero poder decir muy pronto y sin temor a equivocarme que empieza una nueva etapa, de la que también os enteraréis :)

domingo, 2 de junio de 2013

Breve reseña de los #PremiosATRAE


O no se hace nada en Madrid... ¡o coinciden dos eventos en dos semanas! (¡Qué bien!) Después del #TraduEmprende del fin de semana pasado, este viernes 31 de mayo se celebró la entrega de premios de ATRAE, la asociación de traducción y adaptación audiovisual de España. Fue un evento entretenido, interesante y, para mí, curioso. Sin más dilación, os cuento quiénes fueron los premiados:


  • Mejor traducción y adaptación para doblaje para cine por Intocable: Gabriel Cereceda y Gonzalo Abril
  • Mejor subtitulación para cine por Los miserables: Quico Rovira-Beleta
  • Mejor traducción y adaptación para doblaje para TV por la 22ª temporada de Los Simpson: María José Aguirre de Cárcer y Ana María Simón
  • Mejor subtitulación para TV por la 2ª temporada de Juego de tronos: Paco Vara
  • Mejor subtitulado para sordos para TV por la 3ª temporada de Torchwood (TV3): Neus Aymerich
  • Mejor audiodescripción para DVD por The Artist: Antonio Vázquez
  • Mejor subtitulado para sordos para DVD por Miel de naranjas: Fidel Manrique y Leticia Rojo
  • Mejor traducción y revisión para doblaje por el videojuego PEGI+18 Assassin’s Creed III: Juan Ramón Acedo, Juan Manuel Coronil, Luis Valero y Beatriz Pedroche
  • Mejor traducción y revisión para doblaje por el videojuego PEGI+12 Los Sims 3: Criaturas sobrenaturales: María Luisa Crespo, Amparo Ramajo y Germán Muñoz



A continuación de la entrega de galardones se hicieron dos mesas redondas (sin mesa y sin redondez, pero igualmente interesantes) en las que se habló de los inicios en la traducción de cada uno de los premiados (algunos con "sorpresa" con una carrera en Biología, en Medicina, actriz de teatro o técnico de sonido), de la audiodescripción, del subtitulado para sordos (se trató el tema de los niños sordos, que sorprendentemente, según se dijo, son "devoradores de subtítulos"), de la localización de videojuegos, de cómo ha evolucionado el ámbito de la traducción de películas, de si un traductor puede o debe adaptar o, por el contrario, debe dejarle esa labor al adaptador, de la falta de contexto y de sus consecuencias, etc. En definitiva, una tarde-noche la mar de interesante y diferente a cualquier sarao traductoril a los que haya asistido. Personalmente me hizo especial ilusión poner cara "en persona" a la dobladora de Bart Simpson, Sara Vivas, y al doblador de Batman, Claudio Serrano, que además presentó la ceremonia. 

Desgraciadamente, justo al día siguiente de la gala, ayer día 1 de junio, se conocía la triste noticia del fallecimiento de Xenia Martínez Bou, una traductora audiovisual y profesora universitaria muy conocida en el sector y cuyo nombre de hecho se mencionó durante los premios. Descanse en paz.

Hasta aquí la breve reseña de la primera (pero seguro que no última) edición de estos premios. Si queréis saber más, podéis acceder a esta recopilación de tuits con el hashtag #PremiosATRAE o leer las crónicas de Aida González y Beatriz Martínez.