lunes, 25 de noviembre de 2013

Cómo tuitear un evento


Cuando uno no puede asistir a un evento a pesar de que realmente le interesa, hay pocas formas tan útiles como Twitter para seguirlo "de cerca". La razón es simple: la concisión atrae y la inmediatez, más. Las crónicas de blogs son otra opción válida, pero no aportan ese "aquí y ahora" ni el resumen instantáneo que ofrece Twitter. 

Además, Twitter es la vía principal (si no la única) para plantear preguntas  cuando llega la ronda de rigor y tú no estás presente. De hecho, tener que resumir una pregunta en 140 caracteres ayuda a que sea directa, esté pensada y sea fácil de formular. Además, los organizadores suelen consultar Twitter con frecuencia para poder informar al orador de, por ejemplo, si su ponencia "ha creado polémica" en Twitter.
Tuitear también es una alternativa a la toma de notas en papel, ya que existen páginas en las que, a posteriori, se puede acceder (o incluso descargar) el listado de tuits que lleva una determinada etiqueta. En mi caso, he utilizado este método para apuntar frases literales o datos interesantes que, unidos a lo que otros usuarios han tuiteado, me ha servido para realizar una crónica (por ejemplo, mi parte de la del #eneti2013, el pasado mes de marzo, que se publicó en el número 5 de la Revista Traditori (página 43, junto a Iris Permuy).


10 reglas para retransmitir un evento

  1. Lo primero es conocer la etiqueta oficial del evento. A menudo ocurre que no hay una establecida (en ese caso, conviene preguntar o proponer una y comunicárselo a los organizadores) o que hay varias y al final la gente o sigue una, o sigue otra, y se queda con la mitad de la información tuiteada.
  2. Es muy importante distinguir entre el símbolo # y @, ya que mucha gente los confunde y tuitea poniendo la arroba + el nombre (@evento en vez de #evento), cuando eso lo único que conseguirá es desviar información a una cuenta de Twitter que a veces ni exista y no a la etiqueta que queremos.
  3. Una vez dé comienzo el evento en cuestión, conviene esperar para comprobar el ritmo y estilo de cada orador: qué es lo más relevante, qué le caracteriza, ver si se va por las ramas y al final acabas tuiteando algo sin una estructura clara, etc. Aunque parezca mentira, se puede mantener el estilo de una presentación tuiteando "a su estilo" (con frases rotundas, con muchos datos, etc.).
  4. Las comillas son muy importantes. Soy la primera que casi nunca pone comillas, pero son especialmente útiles (y pueden ser muy aclaratorias) cuando la afirmación del ponente es polémica. De otra manera, tu TL se llenará de respuestas de usuarios a la que creen que es tu opinión y se desviará la atención del evento. De la misma forma, cuidado con poner comillas en una afirmación no literal, porque estás poniendo palabras tuyas en boca de otro.
  5. No poner demasiadas etiquetas. Aunque a todos nos gusta que nuestro tuit aparezca en varias categorías al mismo tiempo, a veces no merece la pena porque quita espacio y al final resulta cargante. Un ejemplo inventado:

    "Traducir para vivir o vivir para traducir, esa es la cuestión con la que termina este evento. #traduevento" 
    o
    " Traducir para vivir o vivir para traducir, esa es la cuestión con la que termina este evento. #traduevento #traducción #l10n #i18n #empleo

  6. Intentad escribir bien... A veces en los eventos es difícil poner todas las letras si ahorrándote alguna te va a caber un mensaje más claro, pero si no es por esa razón, lo mejor es poner todas las letras para, entre otras cosas, facilitar la lectura, ya sea inmediata o no.
  7. No olvidéis mencionar a la persona de la que habláis. De esa manera, el orador después podrá localizar fácilmente todas las alusiones que se le han hecho con tan solo consultar las menciones.
  8. Si tuiteáis cifras, que sean correctas. Lo mejor es apuntarlas rápidamente y confirmar con quien tengáis cerca, ya que, de no ser precisas, pueden confundir a los lectores.
  9. No tuiteéis dos veces lo mismo ni cosas irrelevantes, aunque el ponente retome un asunto o lo diga de dos maneras distintas. Si tu resumen estaba bien en el primer tuit, no hay necesidad de "invadir" la etiqueta con dobletes. Imaginad si todos hacen lo mismo, qué locura.
  10. Si podéis y vuestros datos os lo permiten (normalmente, las conexiones wifi no van muy allá en los eventos), subid fotos en las que capturéis alguna diapositiva interesante para ilustrar lo que estáis viviendo. Pero solo alguna, no se trata de enviar fotos en vez de tuitear, básicamente porque requiere mayor consumo de datos del lector (yo no me descargo fotos cuando tengo los datos puestos y, si toda la retransmisión es a base de fotos, me la pierdo sin wifi).




Por último, queda distinguir entre dos tipos de oradores: los tuiteables y los menos tuiteables:

  • Un orador "tuiteable" es una persona cuyo mensaje está bien estructurado, sus afirmaciones son rotundas, los datos son concisos, etc. En resumen, nos da "el tuit hecho".
  • Un orador no tan "tuiteable" implica que uno necesita más tiempo para interiorizar las palabras y resumir lo que ha dicho. 
Espero que os sea útil y lo pongáis en práctica (que así se aprende, practicando) en los próximos eventos a los que asistáis. El pasado mes de octubre, por ejemplo, asistí a Lenguando y, mirad por dónde, acabé siendo la tercera persona que más tuiteó, jaja.