miércoles, 30 de diciembre de 2015

Traducción casera o "deja, ya lo traduzco yo"


Hace unas semanas contactó conmigo un compañero no traductor pidiéndome presupuesto para la traducción del perfil de LinkedIn de uno de sus contactos. Por si acaso, me aseguré de la combinación de la que estábamos hablando (me imaginaba que lo querría al inglés) y me confirmó que efectivamente se trataba de ES > EN.

En primer lugar le expliqué la necesidad de contactar con un traductor nativo que tradujera al inglés (y no un español que tradujera en inversa). Le recomendé a una persona de confianza y, tras darle una idea de qué tarifas podría barajar, me dijo que me avisaría con lo que le dijera el potencial cliente final. Unos días más tarde me dijo que al final el cliente (y añado: probablemente en vista de lo que le iba a costar) había decidido traducir su perfil él mismo.

Seguro que os suena la historia si sustituís "traducción de mi perfil de LinkedIn" por cualquier otra cosa. Pero es que si ya es poco acertado decidir hacer una traducción casera de cualquier documento, aventurarse con la traducción casera de un perfil de LinkedIn es un suicidio profesional. En primer lugar, porque si traduces tu perfil es porque tienes interés en expandirte y, en segundo lugar, porque es mejor solo tenerlo en español (y bien) que en bilingüe (y mal). Imagino que ese misterioso cliente final (del que desconozco siquiera la profesión) pensaría que le iba a costar más el ajo que el pollo, pero lo que no sabrá nunca con certeza es cuántos posibles empleadores han descartado su perfil por chapucero.

Si yo fuera empleador y entrara en un perfil de LinkedIn traducido palabra por palabra, con faltas de ortografía, sinsentidos y otros errores habituales de los traductores aficionados, directamente pasaría de él. Por otro lado, el traductor casero vivirá ajeno a las oportunidades que está perdiendo y se dirá orgulloso que se ha ahorrado un dinerito gracias a Google Translator & Co.

Señores traductores caseros: NO se la jueguen y contraten a un traductor profesional, nativo del idioma al que quieren traducirlo.


domingo, 27 de diciembre de 2015

Be Olatz, my friend.

Uno está pensando en cumplir propósitos para este nuevo año cuando le sorprende como un mazazo una noticia tan triste, impresionante e inexplicable como el fallecimiento de una compañera de profesión, de pasión y de redes como era Olatz. Esta mañana mi Facebook se inundaba de fotos con ella de sus amigos más cercanos y poco a poco la noticia ha llegado a todos los rincones de la blogosfera.

Conocí a Olatz en el Eneti de 2013 cuando se me acercó con una sonrisa de oreja a oreja, y volvimos a coincidir en el Traduemprende de ese año, donde rebosaba alegría como siempre. Pocas veces se conoce a una persona tan alegre, jovial, con ganas de comerse el mundo y con tantos planes en mente como Olatz (Oli), que contaba 23 años. Por fin había cumplido su objetivo de irse a China a dar clase a niños, y allí, cumpliendo sus sueños, nos ha dejado.

Desde aquí mi más sinceras condolencias a su familia y amigos. 
Sabed que ha dejado huella más allá de todas las fronteras que ella quería traspasar.
Yo de mayor quiero ser como la pequeña Olatz.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Balance de 2015 en Traducir&Co


¡Bueno...! Parece que fue ayer cuando escribía este repaso de 2014 o este de 2013, pero ya ha pasado ooootro año más. 2015 toca a su fin en cuestión de una semana y para seguir la tradición me gustaría hacer balance de este año tan movidito

En este año el blog ha recibido más de 210 000 visitas, lo que suma un total de casi 635 000 desde que lo creara allá por enero de 2012 (¡casi cuatro años ya!). Por ello, me gustaría daros las gracias a todos los que lo hacéis posible. Como agradecimiento, os espera un añito más de Traducir&Co.

En este año me he dado de alta como traductora autónoma, una meta que en algún momento llegué a descartar por el miedo que tenía a que las cosas me fueran mal, pero ha sido la mejor decisión que he podido tomar y estoy muy contenta con el resultado. A continuación os hablo brevemente de lo mejor y peor de ser traductora autónoma, desde mi punto de vista (ya que no le dediqué una entrada al tema en su momento).

  • Pros:
    • No tener que gastar tiempo ni dinero en transporte.
    • Ponerte tus propios horarios.
    • Decir "no" a los clientes que no consideras que se ajusten a lo que buscas (temática, precios, condiciones...).
    • Ganar más que con una nómina.
    • Decidir cómo buscar clientes, cómo tratar con ellos, darte a conocer... (es decir, hacer automarketing como quieras).
  • Contras:
    • Falta de disciplina (aka: estar todo el día en pijama).
    • Ponerte tus propios horarios.
    • El retraso en los pagos.
    • Que te tomen por el pito del sereno en las pruebas de traducción/que tomen por el pito del sereno tu profesión.
Gracias a haber dado este paso, este año me he dado cuenta de que estaba más preparada para el mundo laboral de lo que creía: sé resolver problemas, proponer soluciones, actuar de forma profesional pase lo que pase.

 

En este año he descubierto lo importante que es cuidar y escuchar al cuerpo. De nada sirve arañarle horas al reloj para traducir y traducir si llega un día en el que el cuerpo dice basta. A lo largo de 2015 he dedicado varias entradas y publicaciones en Facebook a la higiene postural y la necesidad de estar activo. Más vale prevenir que (intentar) curar y gastarse los cuartos en fisioterapia, quiropráctica, pilates, etc.

En este año he querido profundizar más en temas que no son de traducción (ni marketing, productividad, etc.), concretamente en el Mindfulness (os recomiendo este libro), una disciplina que solo conocía de pasada de ver portadas en La Casa del Libro y el Vips. Básicamente consiste en ser consciente de nuestra realidad en todo momento y despojarse de automatismos... entre muchas otras cosas.

En este año, en resumen, he vivido un montón de cosas de las que he aprendido mucho, y me he dado cuenta también de lo mucho que me queda por aprender. Cómo no, mi mente inquieta tiene curiosidad por saber qué balance haré de 2016 el año que viene por estas fechas, por eso un año más voy a utilizar (y os lo vuelvo a recomendar) el servicio de FutureMe.org, una página que te permite escribirte un email para recibirlo cuando tú quieras. A mí me gusta mandármelo para recibirlo en Nochebuena o Nochevieja del año siguiente :-)

¡Feliz Navidad!


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿"Solo" se escribe con tilde o sin tilde?

¡Ojo! Que hay quien prefiere saber qué piensan en Yahoo xD

¡Hola! Esta es una brevísima entrada/reseña de una de las dudas más frecuentes del castellano y más buscadas en Internet. El resumen es el siguiente:

La RAE, en la Ortografía de la lengua española publicada en 2010, determina que "solo":


  • NUNCA se escribe con tilde si no hay riesgo de ambigüedad. Ejemplo: Yo trabajo solo (actúa como adjetivo).
    Ejemplo: Solo te estoy pidiendo que vengas (actúa como adverbio).
  • Si hay riesgo de ambigüedad, SE DESACONSEJA escribirlo con tilde (pero se sigue admitiendo)Ejemplo: Trabajo solo los domingos.
    En estos casos, se recomienda cambiar "solo" por "solamente"/"únicamente" si actúa como adverbio.
  • En resumen: escribe "solo" sin acento siempre y nunca te equivocarás.

Fuente

Si te ha gustado esta entrada, puede que quieras ver cuáles son las dudas más frecuentes que tenemos los traductores respecto a la lengua.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Los tres mejores regalos para un traductor esta Navidad


Ya asoma Papá Noel y la corona a Melchor, así que toca ponerse con los regalos de Navidad

Hace poco os expliqué en esta entrada los elementos que componen mi oficina con su correspondiente enlace por si queréis comprarlos, pero como es Navidad, hoy os traigo una selección de TRES regalos, pero... ¡qué regalos! Por supuesto, todo basado en mi experiencia personal con ellos (de ahí que escriba como si fuera la teletienda). ¡Allá van!

Primer regalo: pulsómetro Polar A360 [by Pablo :-)]

Nunca pensé que yo pudiera sacarle partido a un pulsómetro, pero es que este es mucho más. ¿Por qué es un buen regalo para un traductor? Porque más allá de medir pulsaciones, calcular calorías, pasos y frecuencia cardíaca, ¡te avisa cuando llevas una hora sin levantarte del asiento! Y puedes sincronizarlo con tu móvil en cualquier momento para ver cuánto tiempo has estado andando, corriendo, de pie, sentado o tumbado. Para mí ha sido una auténtica revelación y tras saber que paso unas 12 HORAS SENTADA, intento organizarme mejor, salir más y... ¡cumplir el objetivo diario que el pulsómetro te asigna según peso, edad, etc.! Además, puedes activar notificaciones de llamadas, correos, wasaps, etc.

Una hora sin levantar cabeza y... ¡tachán!

¡Puedes saber que te llaman y cogerlo desde el móvil!


Ejemplo de mi día el domingo



Aprovechando el Black Friday me compré este robot donde se puede cocinar básicamente de todo. ¿Que por qué es ideal para un traductor? Porque puedes dejar los ingredientes metidos y configurarla para que la comida esté hecha a X hora, por lo que no tendrás que preocuparte de que se te eche el plazo encima o enrollarte contestando correos. ¡Una pasada... y qué lentejas!

Tercer regalo: Robot aspirador LG Hombot 

Esto ya es la crème de la crème. 
Yo la pongo por la mañana y me siento al ordenador a trabajar mientras limpia. Teniendo cuidado de quitar cables, calcetines y demás, esta aspiradora hace lo que tú harías... pero mejor. Llega a todas las esquinas por esos pinceles largos que veis en la foto (van rotando a toda velocidad) y la suciedad se acumula en un depósito que viene con un asa para que solo sea vaciarlo y listo. ¡También se puede programar para que lo haga a cierta hora para que ni te tengas que levantar de la silla! Y lo mejor es que, cuando ha terminado, vuelve sola a su "casa" y se pone a cargar. ¡De verdad, todo ventajas!

En serio, para mí estas tres maquinitas han sido el descubrimiento y la inversión del año (bueno, y también este cepillo limpiador facial, ¡pero eso para traductores y no traductores!). En definitiva, a veces hay que mirar más allá de lo que está directamente relacionado con nuestro trabajo y, aun así, puede ser un regalo perfecto. 

¡Os animo a dejar vuestras ideas por aquí...!

domingo, 6 de diciembre de 2015

El origen de mi pasión


No fue un profesor ni una circunstancia lo que me hizo amar el inglés. Fue algo que había estado presente durante toda mi vida y que al final se canalizó por esa vía: la música. Fue la pronunciación, cómo fluían las palabras, la sonoridad, lo que me enamoró de esta lengua, motivo de la que fue mi primera gran meta y pasión en la vida. Mi sueño era poder entender de oído algún día las canciones que yo cantaba a voz en grito chapurreando ya desde los cinco o seis años. Y lo he conseguido.

Recuerdo coger los libretos de los CD, ir siguiendo la canción guiándome con el dedo por los versos e ir sorprendiéndome de que dos letras juntas formaran una nueva combinación que yo desconocía hasta entonces. Recuerdo, más adelante, carraspear, cerrar la puerta de mi habitación, colocar un taco de folios en la mesa y comenzar a traducir con mi diccionario Collins (el mejor regalo de cumpleaños que me han hecho mis padres). Ni decir tiene que ahora miro aquellas traducciones y me río muchísimo, pero la seriedad y profesionalidad con la que yo creía abordar esa tarea sigue presente. Lo he conseguido.

Por eso defino el inglés y la traducción como mi pasión, porque comenzó en la infancia y lo que pasa en esa etapa es lo que trasciende de adulto y lo que nada ni nadie puede cambiar.

  • Ni profesores que no intentaban ocultar sus deficiencias cargándola contra el alumno.
  • Ni aquellos otros que nos intentaban clavar a fuego pronunciaciones y vocabulario incorrectos y desfasados.
  • Ni cuando no sacaba las mejores notas de clase en inglés, ni cuando utilizaba estructuras de las canciones de las que había aprendido más inglés que en clase y el profesor me decía que no sonaban naturales.
  • Ni cuando suspendí dos años seguidos la prueba de acceso de traducción de Salamanca.
  • Ni cuando busqué apoyo para conseguir el objetivo de aprobarla y en un centro de idiomas me miraron de arriba abajo y me dijeron con desdén que no iba a entrar porque era demasiado difícil.
  • Ni cuando por momentos he sentido o me han hecho sentir que no traducía bien.

Ni así, porque comenzó en la infancia y lo que pasa en esa etapa es lo que trasciende de adulto y nada ni nadie puede cambiarlo.

Y de repente ocurrió. Escuchando las canciones de antes y de ahora, poniendo canales de noticias extranjeros, viendo películas y series, y entendiendo perfectamente lo que dicen. Se había cumplido. De repente me doy cuenta de que he alcanzado un objetivo que en su momento era primordial y, cómo no, creí inalcanzable. De esos que, cuando por fin consigues, le quitas importancia porque ya tienes las miras puestas en otra meta.

La vida adulta es tan frenética que a veces nos cuesta pararnos a pensar que muy probablemente, si hemos mantenido intacta una pasión, hayamos cumplido sueños de nuestra infancia. Y por eso escribo esta entrada, porque seguro que alguno de vosotros le va a alegrar el día echar la vista atrás y darse cuenta de que los objetivos que hoy considera imprescindibles hace unos años no existían, pero ya ha conseguido otros que antes eran la prioridad número uno.

Feliz domingo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Escribe un email eficaz (y no me hagas perder el tiempo)

No me puedo resistir a compartir con vosotros la experiencia que viví ayer con el correo electrónico. Como no hay mal que por bien no venga, la que yo ya llamo "la mayor pérdida de tiempo del año" (otros candidatos eran la espera al teléfono con la musiquita de ciertas empresas) me ha servido para extraer una serie de conclusiones sobre la productividad y la lógica en el intercambio de emails. Como una imagen vale más que mil palabras, prefiero poneros en antecedentes: (para los más curiosos, he dejado abajo una transcripción de estos correos)



Sí, amigos, esta es la ristra de mensajes que he intercambiado con una aseguradora para pedir información sobre la factura que me tienen que enviar. La respuesta era muy sencilla y requería mucho menos tiempo del que me ha hecho perder (y que ha perdido ella), pero... no pudo ser. No hay nada menos productivo que una retahíla como esta. He interrumpido mi trabajo un total de seis veces en cuestión de hora y veinte para algo que se podía haber resuelto prácticamente con una breve explicación. Bien es cierto que podía no haber contestado inmediatamente, pero quería dejar el asunto zanjado cuanto antes y soy de las que, como la mayoría, no desactiva las notificaciones de correo (yo uso Checker Plus for Gmail).

Encuesta que realicé para conocer la tendencia

Volviendo al tema, creo que para escribir correos debemos tener en cuenta varios conceptos básicos y lógicos:
  • Lee antes de responder: asegúrate de qué es lo que está solicitando o preguntando esa persona.
  • Sé conciso: la otra persona no tiene tiempo y, si lo tiene, lo quiere emplear en cosas mejores.
  • Sé informativo: aporta toda la información que puedas en un solo correo para que no sea necesario más intercambio de mensajes.
  • Sé educado: ir al grano no es sinónimo de ser borde o cortante. Incluye caritas si hace falta (de esto hablaré en otra entrada).
En el libro La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferris, (me lo descubrieron Pablo Muñoz y Ángel Alegre) se propone una filosofía extrema en lo que respecta a la gestión de correos electrónicos. El autor afirma que, con su método, solo consulta el correo una hora a la semana y, como se suele decir, la vida sigue. ¡Echadle un ojo! No es aplicable a los traductores porque vivimos de encargos, pero hace pensar ;-)

Sin llegar a estos extremos, sí es cierto que creo que pasamos muchísimo tiempo gestionando correos y actitudes como la que ha tenido esta mujer solo consiguen sacarnos de quicio, desconcentrarnos y hacernos perder el tiempo. En fin, sin más dilación paso a ofreceros el intercambio, cual pelota de tenis, de mensajitos:


  • Yo: (...) "¿Me llega la factura junto con toda la documentación a casa?"
  • Ella: "Te llega el contrato, se te cobra por el banco".
  • Yo: "Me refería a que necesito una factura del pago, supongo que no habrá problema".
  • Ella: "No se envía a casa, en caso que necesitase alguna la puede pedir".
  • Yo: "Sí, necesito una. ¿Basta con este email para pedirla o tengo que hacer algo más?".
  • Ella: "Se solicita por escrito".
  • Yo: "¿Por correo tradicional? ¿A la dirección que indica en tu firma? ¿Me puedes proporcionar toda la información, por favor?".
  • Ella: "Si, como prefieras, por fax al ******** o email".
  • Yo: "Dices que se puede enviar la solicitud de la factura por email, pero ¿a qué dirección?".
  • Ella: "Si tú quieres una factura de *, me lo solicita y yo lo paso al departamento correspondiente y te lo envían a tu casa".
  • Yo: "De acuerdo, entonces te solicito por favor que te encargues de pedir al departamento que sea que me emita una factura de *".
  • Ella: "Hasta que no te cobren no puedo".

No comment.
Bueno, sí comment. ¡Comentad!

domingo, 29 de noviembre de 2015

Pinterest como fuente documental para traducir moda

Llevo varios meses trabajando en el ámbito de la traducción de moda de lujo y pronto me di cuenta de que era una especialización para la que necesitaría documentarme de una manera diferente a lo que conocía hasta el momento. Iba a necesitar imágenes para poder entender de qué estaba hablando, qué aspecto tenían los pliegues, tejidos, texturas, cortes, estilos, diseñadores, etc. que aparecían en mis textos. Me lancé a Google, aunque esta vez a la pestaña Imágenes, y allí me encontré con multitud de enlaces a Pinterest, una red social que apenas uso pero que se ha convertido en mi gran aliada años después de descubrirla. 

Pinterest resulta de gran ayuda como fuente documental y visual, sobre todo para moda, aunque podéis encontrar miles de infografías sobre temas de lo más variado, desde cortes de carne, hasta tipos de donuts pasando por listados de abreviaturas médicas. Uno de los tableros que más me está ayudando para la traducción de moda es el de Enérie, una página especializada en glosarios visuales. A continuación os enseño algunas muestras para que os hagáis una idea.

Tipos de mangas:
Clic aquí para verlo en grande


Tipos de zapato:
Clic aquí para verlo grande

Tipos de zapato (II):
Clic aquí para verlo grande

Tipos de faldas:

Clic aquí para verlo grande

Tipos de collares:

Clic aquí para verlo grande

Tipo de escote:
Clic aquí para verlo grande

He querido hacer una captura de su tablero a tamaño mini para que os hagáis una idea de todo lo que podéis encontrar aquí:


La clave está en la opción "Más de" y "Encontrado en" (las he marcado en verde a continuación), porque aunque lo haya compartido X persona, la imagen pertenece a un tablero de una marca o página que probablemente incluya infografías similares:



Además de esta hay otras muchas páginas donde encontraréis glosarios (monolingües, en general, pero también los hay bilingües) que os pueden ser de gran utilidad. Por ejemplo, tipos de bolsos, imágenes y sus definiciones:
Fuente: www.scarves.com

Tipos de punto (bilingüe):

Fuente: www.tejiendoperu.com

Pinterest es una herramienta complementaria a la multitud de imágenes de Google Imágenes, aunque, como no podía ser de otra manera, debemos contrastar la información. No siempre los términos que encontremos se utilizarán en España, pero nos servirán como una buena base para seguir buscando. Por mi parte, recomiendo que creéis vuestros propios glosarios para no tener que buscar una y otra vez lo mismo. Yo desde que empecé a traducir moda he recopilado una buena ristra de términos en un Excel, y recurro directamente a él, ya que el vocabulario de los textos se acaba repitiendo.

Resultados en Google Imágenes al buscar "anatomía de un zapato"

No quería dejar pasar la oportunidad de hablaros de una fuente documental diferente a lo habitual. Si bien ya en su momento hablé del diccionario visual Ikonet, esto es mucho más extenso y variado, sobre todo en el tema de la moda.
¡A buscar!



domingo, 8 de noviembre de 2015

"¿Vivir para traducir o traducir para vivir?" y otras reflexiones tras el #SELM2015

Hacía mucho tiempo que no asistía a un congreso de traducción y el #SELM2015 celebrado en Sevilla hace un par de días, perfectamente organizado y repleto de grandes ponencias, me ha vuelto a inspirar. Esta entrada no es una crónica ni resumen, son reflexiones y conclusiones "de las mías" que han surgido a raíz de asistir a este sarao.

Conclusión 1: Se buscan traductores humildes

Traductor con el CV "ideal"
Me pareció destacable la insistencia en distintas charlas de la importancia de ser humilde. A veces centramos toda la atención en hinchar nuestro currículum de cursos y experiencia y nos olvidamos de que los currículums no son el fin, sino el medio para establecer una relación profesional. Una relación profesional de la que un 50 % está en tus manos una vez que pases la temida criba inicial.

Los ponentes de diferentes empresas y con distintas experiencias insistieron mucho en este requisito que no consta en ninguna oferta de trabajo pero que está presente tácitamente en todas ellas. De nada sirven tus dos másteres o tus tres especializaciones si llegado el momento careces del tacto que tan poco abunda en general en todas las profesiones.

Un iconito sonriente, unas exclamaciones, una muestra de interés por la otra persona... pequeños detalles que allanarán el camino de nuestra futura relación. Pasada la toma de contacto, toca calcular bien los plazos para que no te pille el toro, negociarlos educadamente si no te vienen bien (normalmente tratarás con un intermediario al que se le ha impuesto ese plazo que a ti te viene tan mal), plantear preguntas con mesura y tino, etc. Aunque trabajes solo en casa, recuerda que quien recibe tus correos suele estar en plantilla contestando correos a mansalva y recibiendo proyectos como si no hubiera mañana. Lo que menos querrá encontrarse es una persona que, si bien traduce muy bien, se cree el rey del mambo.

Gestor de proyectos recibiendo proyectos por la mañana
Si traduces bien, probablemente no van a dejar de contar contigo aunque tus formas no sean adecuadas, pero una actitud soberbia o cortante sí te pasará factura cuando tengas un problema, pidas un "favor" o se presenten otro tipo de obstáculos.


Conclusión 2: ¿Vivir para traducir o traducir para vivir?

Fuente original
Esta segunda reflexión nace de una pregunta que Sergio Calvo, uno de los ponentes del SELM, nos hizo a los presentes. "¿Con qué objetivo traduces? ¿Ganar dinero? ¿Ofrecer un servicio? ¿Tener un trabajo?". La respuesta que daba Sergio es "Conseguir un cliente", que aúna las tres opciones anteriores.

Sin embargo, para cuando él dio la respuesta yo ya estaba muy lejos de la sala, ausente porque mi mente se había quedado atrancada en aquellas palabras "Ganar dinero". No era la primera vez que escuchaba una respuesta tan evidente como (para mí) escalofriante. Por un lado, me cuesta imaginar que hago lo que hago por dinero, pero por otro, empiezo a darme cuenta de que lo que comenzó siendo una afición se ha convertido en mi profesión. Me lucro con ello. Y está bien.

Suena fácil, pero me cuesta digerirlo, quizá porque inconscientemente he asociado el trabajar y ganar dinero con "algo que hay que hacer para vivir" y con lo que la mayoría no disfruta (quizá tengan que ver aquellos "Haz lo que quieras, a mí me van a pagar igual" de los funcionarios encargados de nuestra educación que hojeaban el periódico mientras nos hacían copiar toda la lección para que pasara la hora).

Aquel "trabajar para vivir" o "vivir para trabajar" empieza a cobrar más sentido que nunca, pues ahora, cuando por fin tengo en mi mando si aceptar o no un encargo, me doy cuenta de que aquello de "Bueno, tengo dos horas libres, me 'cabe' este proyecto" en realidad debería ser "Tengo dos horas libres para mí, que suficiente me ha costado poder permitírmelas".

He aprendido que no hay que confundir tener tiempo libre con tener hueco para más trabajo. Que estar leyendo o dando un paseo no debe pesarte si encima lo haces tras haber rechazado un encargo que, de haberlo aceptado, habría hecho ascender tu jornada semanal a 70 horas. He pasado varios meses sin poder levantarme prácticamente de la silla por un problema de espalda y a veces he aceptado trabajo porque "total, tengo que estar sentada igualmente". Pero no. No es lo mismo estar sentado trabajando que leyendo. Porque aunque el cuerpo está en la misma postura, la mente no. Y es la mente la que dicta muchos de nuestros males físicos. En conclusión, estoy aprendiendo a darme cuenta de que mi pasión, la traducción, es al mismo tiempo mi forma de sobrevivir y ahora que tengo en mi mano los horarios, debo recordarme que el objetivo de trabajar es tener dinero para vivir.

Fuente original

domingo, 18 de octubre de 2015

¿Qué hay en la oficina de Traducir&Co?

Uno de los temas más tratados en los blogs de traducción es el de la oficina del traductor. En estos casi cuatro años de existencia de Traducir&Co, no había sido pertinente escribirla porque mi "oficina" se componía de un portátil y... ya. Al principio, por ser estudiante y, después, por trabajar en plantilla. Me conformé con escribir sobre qué guarda un traductor en su cajón.

Ahora que estoy establecida como autónoma ya sí puedo publicar esta entrada y contaros de qué se compone mi oficina (¿o debería llamarlo coworking, ya que estamos dos? :-)) y también, como curiosidad, cuánto cuesta . He ido comprando los siguientes elementos y accesorios poco a poco, la mayoría a través de Amazon. Después de la prueba de Kindle Unlimited gratuita, ahora estoy probando los 30 días gratis de Amazon Premium que, sinceramente, merecen mucho la pena. Si os queréis pillar algo, ¡os he dejado los enlaces a cada cosa!

  • El ordenador (¡870 €!): el mío es un Sony VAIO de 13 pulgadas y 8 GB de RAM (no pongo enlace porque se dejó de fabricar) que me compré después de vender mi Mac. Es el más fino del mercado y pesa solo 1,06 kg. Costaba unos 1300 euros, pero se me quedó en 870 porque me lo compré "reacondicionado" (refurbished, es decir, que alguien lo ha comprado, lo ha devuelto y Sony lo ha dejado como nuevo, pero ya no se puede vender como tal). Es ideal para llevarlo y traerlo, que es para lo que inicialmente lo había pensado, pero ahora lo tengo conectado a un monitor externo y no tengo ninguna queja.


  • El monitor (289 €): me acabo de comprar este monitor Dell de 24,1 pulgadas y resolución de 1920 x 1200. Es ajustable (así que no hace falta tener debajo un trasto o libros para ponerlo a la altura de los ojos) y antirreflectante, lo cual es muy útil si tienes una ventana detrás como yo.


  • El teclado (40 €): tengo este teclado Microsoft que es inalámbrico y tiene botones tan útiles como el de la calculadora, el de volumen/stop/pause, ampliar y reducir, etc. Además no hace demasiado ruido al teclear (que era una de las cosas que más me importaban) e incluye el ratón.


  • El reposamuñecas (I) (17,5 €): como puse hace poco en Facebook, me he pillado este reposamuñecas de gel para ratón que me va a evitar tener que rozar la muñeca constantemente con el borde de la mesa (muy incómodo y seguro que a la larga, poco sano). Sé que un síndrome habitual entre quienes trabajamos mucho tiempo ante el ordenador es el del síndrome del metacarpiano, así que prefiero prevenir que curar.








  • El reposapiés (44 €): me he comprado este reposapiés, ya que la mesa me pilla alta y no hay nada peor que tener los pies colgando. Es bastante caro para lo que es, pero es antideslizante (aunque el suelo sea madera barnizada) y es regulable a varias alturas. Además, puedes elegir la posición de la plataforma.

  • La silla (179 €): Me compré la silla Markus después de que @pmstrad me hablara maravilla de ellas y comprobar que varios compañeros también habían optado por este modelo. Cuando la probé y vi lo cómoda que era (además de ajustable, transpirable, etc.), me decidí sin dudarlo. ¡NO juguéis con la espalda...!


  • El capricho (28,5 €): Ehhh... sí, me he pillado este calientapiés porque... bueno, pues porque tengo los pies fríos en invierno... xD.


En total, 1500 euros (sin contar la mesa, con la que ya contaba). ¡Una oficina útil, cómoda y acogedora! Bueno, pues ya "me conocéis" un poquito más. ¡Hasta otra!

lunes, 12 de octubre de 2015

Trucos para buscar en Google y otras delicias productivas

Mira cómo se ha quedado esta fresa al enterarse de todos estos "trucos"

¿Sabíais que el buscador de Google admite la búsqueda de hasta 32 palabras? ¿No? Pues ya lo sabéis. Ahora olvidadlo, porque después de leer esta entrada optimizaréis al máximo vuestra experiencia con algunos trucos de lo más útiles. Algunos ya los conoceréis y los usaréis a diario y otros, probablemente, los empezaréis a usar en cuanto terminéis de leer la entrada. ¡Allá van!
  • Google NO distingue las mayúsculas: no perdáis tiempo escribiéndolas en Chrome, porque ni siquiera utilizando el método de las comillas (del que hablaré después) podréis acotar la búsqueda. Sin embargo, podéis instalar este fantástico recurso en Chrome (seguid las instrucciones que se indican en la página ¡y podréis hacer una búsqueda sensible a las mayúsculas!).
  • Interpretación de los guiones entre palabras: si buscáis "email", os aparecerán los resultados de "email", pero si buscáis "e-mail", os aparecerán los resultados de "e-mail", "email" e "e mail". ¿Sabías eso? ;-)
  • Comillas: seguro que sabéis que al buscar un término o expresión entrecomillados, os aparecerán en el buscador los resultados que coincidan exactamente con lo que habéis introducido. Lo que quizá no supierais es que aquello que nos enseñaron de añadir el símbolo "+" lleva sin funcionar desde 2011. Ahora, si quieres obtener el resultado de: traducción + videojuegos, basta con que introduzcas: traducción "videojuegos".
  • Acotar las búsquedas a un sitio web con "site:": si después del término que estáis buscando escribís "site:_____", solo os aparecerán los resultados que figuren en el sitio web que hayáis especificado. Por ejemplo, si buscamos "'María García' site:usal.es", nos aparecerán todas las menciones a la tal "María García" en el sitio web de la Universidad de Salamanca. Ah, y no hace falta poner "www".
  • Guion (-): si buscáis un término y colocáis un guion justo delante del siguiente término, os buscará el primero solo en aquellos casos donde no venga acompañado del segundo. Por ejemplo, si buscáis "razas de perro -labrador", os aparecerán las páginas donde se habla de todas las razas de perro excepto del labrador.
  • Dos puntos consecutivos (..): si ponéis dos puntos consecutivos entre dos números (fechas, por ejemplo), el buscador os devolverá resultados comprendidos entre una fecha y otra. Por ejemplo: "películas 2005..2007".
  • Asterisco (*): Google interpreta el asterisco como una variable, así que si, por ejemplo, solo os acordáis/sabéis una parte de un título/fórmula/frase, bastará con poner el asterisco para que Google muestre los resultados. Por ejemplo: "Don de * de España" devolverá páginas sobre Don Juan de España, Don Felipe III de España, etc.
Y dejadme enseñaros también un maravilloso atajo que me enseñó @pmstrad. ¿Sabíais que podíais buscar directamente en WR desde la barra de búsqueda de Chrome? Y quien dice WR, dice lo que vosotros queráis. Para ello, hay que ir a la configuración de Chrome > Administrar motores de búsqueda y sustituir la URL de WordReference de la columna central por "wr". (Si no os aparece WordReference, lo añadís). De esta forma, podréis buscar en WordReference directamente desde la barra de búsqueda.



Resultado:


Por último, por si no lo conocíais, hay un recurso utilísimo llamado Session Buddy, que permite guardar varias sesiones de Chrome con distintas pestañas abiertas. Por ejemplo, podéis tener una de "Traducir" (con WR, Linguee, el DRAE, IAET, etc.), otra de "Redes sociales" (Facebook, Twitter, LinkedIn, Feedly, etc.) y otra de "Noticias" (RTVE, La Vanguardia, El Mundo, El País, etc.). ¡Es uno de los mejores recursos que he visto (gracias a Sara L. por enseñármelo)!



Si conocéis algunos más, ¡compartidlos! :-)

Fuente de los atajos: GoogleGuide.com


lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Qué valorar antes de aceptar un encargo de traducción?

"La caja de Pandora" Fuente

Hace tres meses empecé a trabajar como traductora autónoma y desde entonces voy aprendiendo diariamente cómo funcionan las "entrañas" del mundillo, de las que se encargaban los PM cuando trabajaba en plantilla. En esta entrada, la primera como tal sobre mi experiencia, la voy a dedicar a cómo saber si debemos o no aceptar un encargo. 

A priori, y más cuando uno es "principiante", la respuesta sería algo tipo "¡Pues claro!". Sin embargo, ahora que está en tu mano decidir, hay que ser plantearse seriamente nuestras decisiones y valorar si es lo que queremos, lo que nos viene bien y lo que esperamos. Ya se sabe lo que pasa cuando aceptas algo de forma precipitada sin pararte a pensar en nada más que en el factor económico (ver imagen). Más allá de las tarifas, los plazos y la investigación previa sobre la empresa, debemos sopesar si aceptamos una traducción o no cuando vamos apretados de tiempo/trabajo (si la necesidad apremia y estamos a dos velas, se valorarían otros factores, pero en esta entrada hablo solo de cuando no pasa nada por decir "No").

Cuando recibas un encargo y no estés seguro de si puedes aceptarlo o no...
  • Abre el archivo y analiza el formato: que sea Docx no te garantiza que vaya a ser texto corrido y que sea PowerPoint no implica que sea un infierno. Observa si hay imágenes, gráficos o formularios cuyas palabras no se han incluido en el presupuesto y pregunta si te mandarán ese texto en un documento aparte que puedas introducir en una herramienta TAO o si tendrás que hacerlo "a palo seco" en un txt.
  • Haz una lectura en diagonal: si ves texto corrido sin imágenes ni gráficos, no te confíes. Analiza el contenido y sopesa el tiempo que te va a llevar documentarte sobre el texto en cuestión. Puede que tengas suerte y haya muchos nombres propios o títulos que el cliente quiera dejar en inglés, o puede que lo que a primera vista parecen nombres de instituciones, museos u organismos bien asentados y con traducción oficial, en realidad no lo sean.
  • Realiza un recuento de palabras: el PO no siempre es correcto y más vale que te asegures de que los fuzzies, No Match y CM coinciden antes de llevarte un disgusto más adelante.
  • Comprueba si hay TM ¡y si está vacía! Si ves un archivo de una TM, ábrelo y haz búsquedas para comprobar su utilidad y el trabajo que te ahorrará. Quizá veas que apenas hay unos pocos segmentos no relevantes para tu traducción. Comprueba si hay TB, si está bien enlazada y si funciona (yo hace poco me llevé una sorpresa cuando me dispuse a traducir y resultó que hacía falta "Reorganizar" la TB con Multiterm).
  • Comprueba si hay texto de origen: este paso es crucial. Hasta el texto más facilón a simple vista puede causarte dolores de cabeza si no tienes un original o si no puedes "generar destino" más que en xml, por ejemplo.
  • Comprueba si hay guía de estilo, normas, dudas respondidas, preferencias del cliente o glosarios: si lo hay, abre el material y analízalo. A veces hay guías de estilo o instrucciones del cliente que echan para atrás y te hacen decantarte por el "NO, GRACIAS".

También debes analizar otro factor de peso y que se tiene en cuenta menos de lo que debería: el coste de oportunidad. Básicamente, es plantearte si el tiempo y el esfuerzo que le vas a dedicar a ese encargo/lectura de contrato/realización de prueba merecen la pena o si podrías utilizarlos para algo más productivo o que te guste más.

Un ejemplo práctico: si la lectura de instrucciones y de la guía de estilo, la densidad del texto y la terminología especializada de un texto de 1000 palabras van a hacer que no puedas aceptar otros encargos en todo el día (8 horas, por ejemplo), ¿hasta qué punto te merece la pena aceptarlo? ¿Y si aceptas ese encargo y después te llega otro más interesante y acorde a tu especialidad y te ves obligado a rechazarlo por falta de tiempo? ¿Te salen las cuentas, teniendo en mente que en esas ocho horas te puede dar tiempo a muchas otras cosas (máster, buscar otros clientes, adelantar otras traducciones, etc.)?

Aunque hacerse tantas preguntas y tener en cuenta tantos factores pueda parecer un proceso demasiado largo para tomar una simple decisión, te aseguro que será mucho peor aceptar sin más ("Hoy no tengo otra cosa que hacer, total, en hacer 1000 palabras tardo menos de tres horillas y me queda el resto del día para aceptar otros encargos/hacer el máster/crear mi web...") y después darte cuenta de que no te ha merecido la pena (¿quién no se ha tirado con 400 palabras dos o tres horas?). 

Además, no solo hay que fijarse en el tema económico-temporal, también hay que plantearse que el esfuerzo, el agobio y la desesperación que puede implicar cierto encargo quizá nos lo podamos ahorrar si sopesamos los pros y los contras.

¡Os animo a dejar vuestras opiniones/experiencia!



domingo, 23 de agosto de 2015

Consejos para el CV del traductor sin experiencia

A raíz de un comentario que me dejó un usuario en la entrada El currículum del recién licenciado hace unos meses, he decidido escribir sobre algunas "estrategias" básicas pero útiles para diferenciarnos cuando tenemos poca experiencia laboral. ¿Quién no se ha planteado esto en algún momento? 


Adaptar el CV al destinatario:

No me refiero a personalizarlo y evitar empezar diciendo "A quien corresponda" o "Dear Sir or Madam" (recomiendo la entrada "7 errores al enviar tu CV por email" de Mejora tu CV), sino a adaptar la versión del currículum dependiendo de a dónde lo mandemos. Hay quien tiene un solo modelo y ese es el que envía a todos lados (empresa de traducción, una academia de inglés, supermercado...) argumentando que su experiencia no varía en función del destinatario. Sin embargo, siempre se pueden destacar unos aspectos sobre otros (de hecho, ya puestos, podemos hasta personalizar incluso nuestro CV de Infojobs), y en eso es en lo que me voy a centrar:

Aquí van algunas ideas:
  • Tener varias versiones del currículum y nombrarlas adecuadamente:"CV_NombreApellido_traductora", "CV_NombreApellido_profesora", etc. De esta forma, nosotros sabremos de un vistazo cuál es la versión del currículum que es y el destinatario sabrá rápidamente qué es, quién lo ha enviado y qué perfil tiene. Si queréis saber más sobre este tema os recomiendo leer la entrada El nombre del archivo de tu CV importa de Sabina Serrano.
  • Incluir datos pertinentes en cada versión:
    • Si enviamos el CV a una empresa de traducción (versión "CV_nombre_traductor"), incluiremos aspectos como:
      • Herramientas de TAO: las hay gratuitas y podemos alcanzar un nivel de destreza interesante por nuestra cuenta. Los manuales de usuario están al alcance de cualquiera. 
      • Eventos del sector a los que hayamos asistido: denotan interés y que estamos "al día".
      • Cursos que hayamos hecho: reflejan que nos interesa formarnos por nuestra cuenta y no dejar de aprender.
      • Nuestra experiencia: si tenemos poca, incluiremos lo que hayamos hecho por nuestra cuenta (fansubbing, por ejemplo). Aquí os dejo unas entradas interesantes sobre el tema: Algunas formas de conseguir experiencia como traductor (Algo más que traducir), Cómo conseguir experiencia como traductores (El taller del traductor), El traductor inexperto (Traxmun).
    • Si enviamos el CV a una academia de inglés (versión CV_nombre_profesor), no tendrá sentido incluir las herramientas TAO: "MemoQ", "DéjàVuX", "Xbench", "Wordfast", "SDL Trados Studio", etc. suenan a chino a los ajenos al sector. Si has dado clases, "decóralo" y aporta datos relevantes: cuánto tiempo duraron, qué método utilizaste, en qué se centraban (preparación de examen oficial, énfasis en expresión oral, etc.), a quién se las diste (intervalo de edades).
    • Si enviamos el CV a otro sitio (un supermercado, por ejemplo), debemos ponernos en la piel de quien lo reciba y pensar de qué forma les puedes llamar la atención (quizá puedas incluir una sección donde destaques tus puntos fuertes: proactividad, trabajo en equipo, puntualidad, etc.).
Director de academia leyendo las herramientas TAO que controlas

¿Y si no tengo experiencia en absoluto?

Primero debemos asegurarnos de que eso es efectivamente así y de que no hay absolutamente nada que podamos incluir. De ser así, nos plantearemos mencionar en el CV otros aspectos que también aportarán más información sobre nosotros (desde luego, más que una sección de experiencia en blanco): trabajos de fin de carrera o en grupo, estancias en el extranjero (Erasmus, cursos, becas), "publicaciones" o colaboraciones (revistas, radio, blogs), actividades relevantes con el puesto (congresos, eventos), voluntariados, etc. Todo, eso sí, concretando. De nada sirve poner que pasamos "un verano en Inglaterra" o que hacemos "traducciones voluntarias" si no especificamos (temática, herramientas utilizadas, cuándo, etc.). No hay que hinchar el CV, hay que definirlo.

Envío de CV "con cabeza"



Debemos pensar bien dónde enviamos el CV. Que haya mucho paro no quita que, si las circunstancias te lo permiten, puedas elegir a qué quieres optar. Si nos dieran el trabajo, ¿nos daríamos por satisfechos o pronto empezaríamos a buscar otro? Si la necesidad no apremia, quizá merece la pena esperar una "buena" oportunidad antes que lanzarnos a la piscina sin agua. Eso ya depende de las circunstancias de cada uno, por supuesto. Como curiosidad, os dejo la página de Facebook "Ofertas de mierda", donde se encuentran perlas como esta:




En definitiva, cuando se tiene poca experiencia hay que jugar con otros aspectos hasta conseguir un CV relativamente atractivo para "meter la cabeza" en el sector, pero no a toda costa. Una vez consigamos la primera experiencia, todo irá "rodado" en el sentido de poder ampliar esa sección e ir ganando "atractivo" para los clientes/empleadores.

¡Suerte!

miércoles, 19 de agosto de 2015

5 errores graves en el LinkedIn de un traductor

Entrada dedicada a S.L. y M.G. :-)
Eeeeeeerror
Fuente

Tras leer la entrada de Forbes de mayo "Así debe ser el LinkedIn de un autónomo", compartida hoy por Devadip Rivero, se me ha ocurrido escribir una sobre los que considero que son los errores más graves que cometen los traductores en sus perfiles de LinkedIn.

En primer lugar, debo decir que LinkedIn me ha demostrado ser una fuente inagotable de contactos y ofertas de trabajo, aunque curiosamente no me refiero a la sección "Empleo", donde solo figuran las ofertas que las empresas registran como tal, no las que publican los recruiters en sus perfiles o en los perfiles de sus empresas, que es donde está la clave. Otra opción muy útil es la de "Los usuarios también vieron" de la parte derecha al entrar en el perfil de una persona o en la página de una empresa. El motivo es simple: si estás en el perfil de un recruiter y buscas personas con un perfil parecido, te aparecerán recruiters de otras empresas y si estás en el perfil de una empresa de, pongamos, localización, te aparecerán otras empresas de localización.

Pese a que no le he sacado todo el jugo a esta red, ya que aún no participo de forma activa en foros y preguntas/debates, creo que se trata de una auténtica mina en la que merece la pena promocionarse bien. Y aquí es donde vienen mis "consejos", fruto de haber visto muchos perfiles y de haber mejorado el mío propio en función de lo que he ido viendo apropiado. Estos son los errores que yo considero más graves en el LinkedIn de un traductor:

  • No poner un titular profesional preciso: El titular profesional es lo que aparece justo debajo del nombre y lo que hará que un posible interesado acceda a tu página o pase directamente al siguiente "con mejor pinta". No pocas veces he visto perfiles que simplemente rezan un "Traductor autónomo" sin indicar las combinaciones de idiomas o las especialidadesUn error muy relacionado es no tener en cuenta que lo que aparecerá en este campo será la última de tus experiencias por orden cronológico, con lo que traductores autónomos que quieren promocionarse como tal aparecen como "Profesor de inglés" por haber sido la última experiencia añadida. Otro error importante que entraría en este apartado es el de no releer cómo queda tu perfil una vez lo modificas. Me explico: me he encontrado con bastantes casos de quienes han rellenado los campos "Nombre de la empresa" y "Título" poniendo "Traductor autónomo", con lo que el resultado es "Traductor autónomo en Traductor autónomo":
He modificado mi perfil momentáneamente con este error
  • No poner un titular profesional verídico: Hay que recordar que este no es un campo en el que se deba poner "lo que uno quiere ser de mayor", sino en lo que realmente trabaja. Si eres estudiante, no pongas que eres traductor autónomo; y si das clases particulares de inglés, tampoco. La razón es que, si te vendes como que eres freelance, significa que aspiras a recibir encargos y, si te contactan, te verás en el aprieto de tener que facturar con el nombre de otra persona por no estar dado de alta (no contemplo las opciones no legales).

  • No poner foto (adecuada): Pongo en tercera posición algo que muchos consideran lo más importante. Al margen de la prioridad que le demos a este aspecto, estamos de acuerdo en que un perfil sin foto es un perfil que da la impresión de estar incompleto o anticuado. Sobre la foto, cada uno debe juzgar cuál es la mejor opción (lo que no es sinónimo de en cuál sale mejor). Salir con gafas de sol, a los pies de una catedral o con unos pixelotes de escándalo denotan poca profesionalidad y no saber distinguir en qué red social te mueves.

  • Ser el CEO de tu vida y otro tipo de exageraciones: Hasta hace poco yo creía que solo se era director ejecutivo cuando se tenía una empresa, pero me ha sorprendido encontrarme con perfiles de quienes se autodenominan CEO de sí mismos (es decir, "CEO de Merche García Lledó", por ejemplo) cuando no tengo ninguna empresa que se llame así. Esto, junto con otras exageraciones inexplicables, denotan poca humildad/profesionalidad y un afán tremendo de hinchar el CV a toda costa. Algo que, como os podéis imaginar, disuadirá a los recruiters, expertos en reconocer este tipo de perfiles.

  • Validar aptitudes sin conocer a la persona: No me voy a extender mucho porque dediqué una entrada entera a esto, ¡pero es que me sigue sorprendiendo la cantidad de gente dispuesta a validar aptitudes de quien no conoce! Normalmente, todo sea dicho, a cambio de que así validen las suyas.

Y hasta aquí los cinco errores más importantes para mí, aunque podría ampliar la lista hasta diez o quince... De hecho, no descarto hacerlo en el futuro ;) Y vosotros, ¿qué consideráis sacrilegio?