jueves, 9 de abril de 2015

El papel del traductor en la elección del título de una película



Adaptación. Fuente original aquí


En noviembre empecé a estudiar el Máster en Traducción Audiovisual: Localización, subtitulación y doblaje del ISTRAD y, hace poco, leyendo el módulo sobre la práctica de la traducción audiovisual elaborado por Frederic Chaume, me llamó la atención uno de los apartados. En él se decía que el primer paso del proceso de una traducción audiovisual es que el estudio contacta con el traductor y, a continuación, y cito textualmente, "el traductor acepta y da un presupuesto de traducción junto con una propuesta de título en la lengua meta". Me sorprendió mucho esta información y no dudé en transmitirle mi inquietud al autor, F. Chaume, al que le envié el siguiente correo:


"Teniendo en cuenta que el traductor no conoce la historia (entiendo que no ha recibido el material porque no se ha cerrado el acuerdo), aún no ha traducido la película (y por tanto no sabe de qué va) y aún no se ha acordado un presupuesto (eso viene después), ¿el traductor 'improvisa' un título sin tener más datos? ¿El traductor 'regala' la propuesta de algo tan importante como el título de una película (ya que lo propone ante siquiera de llegar a un acuerdo económico)?"

Sabía que, habitualmente, son los departamentos de marketing los que acaban decidiendo el título de la película, pero mi pregunta estaba más enfocada a cómo puede el traductor proponer algo así sin más información y cómo es que lo propone antes de cerrar el acuerdo. Muy amablemente, Chaume me contestó lo siguiente:


"La traducción de títulos funciona de la siguiente manera:
1. En el caso de TV (y de las distribuidoras en DVD) ocurre lo que se expone en los materiales: nos piden un presupuesto (según las tarifas que tenéis allí también) y un título, porque tienen que anunciar ese filme en la parrilla televisiva, en el teletexto, en Internet, y necesitan el título ANTES QUE LA TRADUCCIÓN. Entonces procedemos de dos maneras:
  • Si el filme ya se ha distribuido en España (en TV, en cine o en DVD) entonces estamos obligados a buscar la traducción con que se distribuyó ese filme en España y mantenerla, nos guste o no (es decir, aunque la traducción del título sea de la época de Franco). En algunas ocasiones la cadena de TV conoce el filme, y ya nos da el título en español y no tenemos que buscarlo;
  • Si el filme no se ha distribuido en España, entonces proponemos tres títulos y la cadena de TV elige unoPara saber si el filme se ha distribuido o no en España usamos la base de datos IMDB (y comprobamos también por si acaso en Film Affinity o Google en general)

2. En el caso del cine (y a veces de las distribuidoras en DVD que lanzan películas no estrenadas), al tratarse de estrenos, existen dos opciones:
  • La opción general es que la distribuidora elige el título por las razones que todos conocemos (razones de marketing);
  • A veces la misma distribuidora le pide al traductor tres opciones de título y elige una, como en el caso de la TV. Esto pasaba, por ejemplo, con todo el cine de Stanley Kubrick y en otros muchos casos.
Esto explica por qué nos piden el título sin haber traducido la película: en el caso de la TV, porque ya existe ese título (pero ellos no lo saben) o porque no existe y lo necesitan para anunciar el filme, y, en el caso del cine o del DVD, porque a veces a la distribuidora no le importa poner el título y lo deja en manos del traductor, quien ofrece esas tres opciones, sin haber visto el filme muchas veces, o viéndolo (al menos las primeras escenas) rápidamente -eso hago yo si no me dejan verlo por razones de tiempo".

Tras esta primera explicación, y como no podía ser de otra manera, me surgió otra duda más, ya que no dejaba de resultarme curioso que existiera la posibilidad de que ya hubiera un título en español de la película y "ellos no lo supieran", así que le pregunté lo siguiente:
"Entonces, si ya está traducido el título, ¿significa que la película ya está traducida? ¿Por qué encargarían entonces la traducción (estaríamos hablando de una "retraducción" para 'actualizar' la película)?". 
De nuevo, Chaume me aclaró las dudas:

"Sí: cuando ya está traducido el título es que ya está traducida la película con anterioridad. ¿Por qué entonces vuelven a encargar la traducción? Por estas seis razones:
  1. Habitualmente, porque esa traducción tiene derechos. Tendrían que buscar quién tiene esos derechos, pagar los derechos y usar esa traducción. Esto es más caro, a veces, que volver a traducir. Y además es más lento, mucho más lento, y entonces la emisión se retrasa.
  1. Porque no se sabe quién tiene esos derechos de la traducción.
  1. Porque no se puede localizar la copia doblada (pero en imdb y en el archivo del Ministerio sí consta que está doblada esa película, por eso sabemos el título).
  1. Porque la pista donde se ha grabado el doblaje es vieja, suena mal, tiene defectos, suena anticuada, la interpretación ya no gusta, etc.
  1. Porque la película es antigua, la traducción también, y quieren actualizarla, o como se diría en teoría, retraducirla. Además, puede que se tradujera en tiempos de Franco y además podía contener censura, por lo tanto, quieren una nueva traducción.
  1. Porque se traduce a una lengua autonómica en España, y se tiene que conservar el mismo título, obviamente traducido al catalán, gallego o euskera.
Ya ves que hay tantos factores en juego que es normal que nos vuelvan a pedir la traducción: es más fácil, más rápido, más barato, más actual..."

¿No os ha parecido la mar de interesante saber cómo funciona el proceso de la elección de un título "por dentro"? Y además, contado por F. Chaume, uno de los grandes de la traducción audiovisual y, por cierto, autor de este libro, que os puede resolver muchas dudas: 

Chaume, F. (2012) Audiovisual Translation: Dubbing. Londres y Nueva York: Routledge.

¡Muchas gracias, Chaume, por las respuestas y por el permiso para plasmarlo aquí!