sábado, 9 de abril de 2016

Algunos clientes buenos

Dicen que la tristeza es necesaria porque sin ella no distinguiríamos la alegría. Pues con los clientes, igual. Sin clientes malos no apreciaríamos a los buenos. Sin los explotadores de los que hablamos en las redes sociales casi a diario (y a los que se dedica tanto tiempo) no disfrutaríamos tanto de la experiencia cuando encontramos un buen cliente. Quizá no haría falta dedicarles esta entrada.

Y ojo, que a veces somos un poco masoquistas y nosotros mismos nos buscamos la ruina: nos enervamos y nos recreamos al conocer el trato, la tarifa y las condiciones que propone un cliente que hemos encontrado en un "todo a cien". Si quieres trabajar en buenas condiciones, no mandes tu currículum u hoja de servicios a un cliente que ya de primeras "huele".

¿Qué esperas si ofreces tus servicios al cliente Burns?

En esta entrada hablaré de los clientes que te dejan un buen sabor de boca. De los que te da pena despedirte, de los que esperas que les vaya bien, de los que sabes que contarán contigo y tú querrás contar con ellos. Hace un par de días terminé de trabajar en un proyecto que me ha ocupado buena parte de los últimos meses y no podría estar más contenta con la experiencia. 

¿Cómo podríamos definir a un buen cliente?
Probablemente lo primero que se nos viene a la mente es la tarifa, pero hay otros factores y que para una servidora marcan la diferencia.

  • El trato: el buen cliente es el que te trata de tú a tú (de profesional a profesional), el que no copia y pega los mensajes (y no deja el "Estimado ," o "Dear ," al principio de un email). El que incluso añade emoticonos. :-)
  • La disposición: el buen cliente está dispuesto a admitir los errores (suyos o del cliente final en el caso de las agencias), está dispuesto a contestar a tus dudas dedicándoles el tiempo necesario, se muestra abierto en caso de que le sugieras una mejora o le avises de una incoherencia.
  • La presencia: el buen cliente es el que está al tanto de que todo vaya bien y de que tienes los recursos que necesitas. Es el que te hace "sentir" que hay alguien al otro lado, que no solo se pone en contacto contigo al principio y al final.


Pero ¿cómo distinguir qué clientes son así en una primera toma de contacto? Es complicado porque a menudo hay que intercambiar correos con personas distintas y pasar por una vertiginosa serie de fases y pruebas, pero hay una serie de conductas con las que podemos empezar a atisbar que se trata de un buen cliente...


  • Te llama por tu nombre.
  • Se muestra abierto a explicar los detalles del proyecto.
  • Responde amablemente a tus dudas y propuestas (de plazo, de tarifa...).
  • Te dice que te escribirá en X días y así lo hace (o, si no lo hace, te pide disculpas).
  • Te responde a los correos con relativa rapidez (esto depende de muchos factores, pero yo personalmente tengo comprobado que contestar rápido es un buen indicativo de otras cosas).
De la misma forma que yo he escrito esta entrada, el cliente podría definir qué hace a un buen traductor más allá de que traduzca bien. Por supuesto, esto son mis apreciaciones personales. Os animo a dejar vuestra opinión sobre qué define a un buen cliente y comentar qué experiencias positivas habéis tenido.


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