domingo, 7 de febrero de 2016

A favor de los blogs de traducción

Fuente

Escribir un blog es muy fácil.
Solo hay que hacerlo de forma relativamente constante. Generar contenido medianamente interesante. Con cuidado de no ofender a nadie. Con mil ojos para no cometer ningún error o errata...
Bueno... quizá no sea tan fácil, después de todo.

Los blogs surgen por mil razones y, con motivo del cuarto cumpleaños de este, voy a aprovechar para hablar un poco de él y de por qué sigo escribiéndolo. Traducir&Co nació de una idea muy simple: ayudar a los estudiantes (como yo lo era en 2012) aportando toda la información posible sobre la prueba de acceso a la facultad de traducción de Salamanca, ya que la que yo encontré empezó siendo prácticamente inexistente. Después me di cuenta de que tenía muchas ideas revoloteando en la cabeza y que esta sería una buena manera de plasmarlas. Lo utilizo como diario, como foro, como cuaderno de notas...

En estos cuatro años son muchas las personas que han contactado conmigo para plantearme dudas o incluso solamente para felicitarme y darme las gracias por los contenidos. Cómo no, también he recibido críticas de todo tipo y que por momentos me hicieron preguntarme qué necesidad tenía yo de aguantar lo que estaba aguantando (rumores, invenciones, suposiciones, mentiras, insultos, ataques e incluso amenazas). No obstante, decidí seguir porque, al fin y al cabo, es un proyecto personal que a mí me llena, no hace daño a nadie y, de vez en cuando, ayuda/entretiene a algunos.

En estos cuatro años también he visto cómo ha decaído la blogosfera. Es curioso que a veces se interpreta tener un blog como un intento de llamar la atención, ser especial o incluso "creerse alguien" en lugar de verlo como lo que es: una forma altruista de compartir contenido porque sí, sin otro objetivo que el de compartir. Hubo un boom en 2012, pero luego empezaron a surgir los malos rollos y los trolls anónimos y no anónimos, lo que provocó que muchos prefirieran huir de esos cuchillos que algunas personas lanzaban de forma indiscriminada sin más motivo que el de divertirse ellos y hacer daño a los demás.

Es curioso, mucha gente critica que la mayoría de blogs estén dirigidos a otros traductores en vez de a posibles clientes, y yo me pregunto... ¿dónde pone que deba ser así? ¿Acaso no hay blogs de publicistas para publicistas? ¿Es que un blog solo debe tener como objetivo encontrar clientes? ¿No será que si no lo hace el autor es porque así lo ha decidido? Que un blog se dirija a un público diferente al que uno espera no significa que sea un error por parte de quien lo escribe. Probablemente sea una decisión meditada y esa persona ha decidido dedicar su tiempo de forma altruista a ayudar o entretener a otros miembros de su sector. Si no te interesa, está en tu mano no leerlo.

Desde Traducir&Co quiero romper una lanza a favor de los blogs de traducción. Un espacio normalmente personal al que el autor dedica mucho tiempo, esfuerzo, ganas y cariño.
Ojalá que vuelva la época dorada de la blogosfera.
Yo, desde luego, tengo cuerda para rato.